Porque nos gusta viajar, compartimos nuestras experiencias de viajes por Venezuela y el mundo con ustedes.
sábado, 15 de octubre de 2016
Madrid mejor que nunca..
Viajar a Madrid es como reencontrarse con un viejo amor, que el paso de los años ha borrado todo mal recuerdo, y sólo quedan las buenas sensaciones. Es que Madrid está viviendo su mejor etapa y es ahora una ciudad más iluminada, más limpia, más vibrante.
Al llegar a Madrid tome un taxi que por menos de 20 euros y dependiendo del tráfico, en media hora estarán desempacando su equipaje en el hotel. Si son varios amigos, tomen una van en el aeropuerto, que por 19 euros por persona le llevarán directo a su hotel.
En esta oportunidad nos hospedamos en el Hotel Palace, construido en 1.912 y renovado hace algunos años, conservando toda la solera y tradición de la Madrid de antes. Ubicado en la Carrera San Jerónimo, nos permitió caminar para encontrar a sólo pasos varios sitios de tapas en la calle del Pardo. Como teníamos tanta hambre, al dejar las maletas en el hotel nos fuimos de tapas y encontramos un negocio que nos sirvió un pulpo a la gallega sensacional, unas gambas a la plancha y una botella del suave Altozano Tempranillo La Mancha. Ya ese inicio del viaje nos hizo recordar lo sabroso que se come en Madrid.
La obligada siesta madrileña nos ayudó a recuperar fuerzas y en la noche fuimos al Teatro Pavón, ahora rebautizado como teatro Kamikaze, www.teatrokamikaze.com, para asistir a una comedia clásica de Tirso de Molina. Hasta el 30 de octubre presentan la obra “Idiota”, de Jordi Casanovas, en la cual el director pasa de la comedia al thriller psicológico, para plantear la capacidad de sufrimiento del ser humano en una forma espectacular.
En Madrid hay que ir al Museo del Prado, para deleitarse en las salas llenas de obras de Goya, Murillo, El Greco y Velázquez. Las “Meninas”, la “Maja Vestida” y la “Maja Desnuda” le dejarán casi sin aliento, por la emoción al admirar lo perfectas que son. Desde allí cruce la calle en dirección al Museo Reina Sofía, donde exhiben la obra de Picasso “Guernica”, que estuvo en el MOMA de Nueva York, mientras Francisco Franco fue Primer mandatario de España.
Al final de la tarde vaya al Museo Sorolla, que es uno de los museos más bellos y tiernos de Madrid. Las obras de este genio se exhiben en la que fue su casa, muy bien acondicionada y decorada para deleitarse con la delicadeza de los trazos del pintor.
Al día siguiente le recomiendo ir al museo Thyssen-Bornemisza. La colección permanente y la colección Carmen Thyssen-Bornemisza son sensacionales. Allí disfrutará muchísimo una obra del magnífico pintor inglés contemporáneo Lucien Freud. Este nieto del padre del psicoanálisis, realizaba con una fuerza admirable los retratos de sus amigos y nunca de modelos. Hay uno aquí del Barón de Thyssen, que les recomiendo buscar al final de la colección permanente, en la planta baja.
Luego camine hacia el Parque El Retiro, que en otoño se ve brillante y precioso. Suba a los botes de remo en el laguito, para pasar unos momentos ingenuos y felices como en la infancia. Así se extinguirá la tarde y le arropará la noche, caminando hacia la calle Serrano, en busca de tiendas de moda y librerías para empaparse con lo mejor de Madrid.
Si tiene la oportunidad, agarre sus maletas y vaya a Madrid ahora que es otoño allá. Pasará unos días inolvidables y comprobará que el dinero mejor gastado, es el que se utiliza en viajes y en recuerdos para toda la vida.
COMO LLEGAR:
Air Europa (www.aireuropa.com), e Iberia (www.iberia.com) vuelan directo Madrid. Aproveche las ofertas de baja temporada que ofrecen todas las aerolíneas.
DONDE ALOJARSE:
El Hotel Palace (www.westin.com) TEL: (34)(91)360.80.00 es un verdadero tesoro. Sus camas y almohadas le harán dormir como un sultán, y su ubicación cerca de los museos es excelente. Habitaciones a partir de 210 euros con desayuno incluido.
Otra opción más económica es el Best Western Atlántico (www.bestwestern.com) TEL: (34)(91)522.64.80, perfectamente ubicado en el número 38 de la Gran Vía a pasos de todo y muy bien renovado. Su costo es a partir de 100 euros por habitación.
DONDE COMER
Tantas opciones para comer en Madrid que la lista es infinita. Esta vez le recomendaremos Goiko Grill, cuyos dueños venezolanos han puesto de moda las hamburguesas gourmet en la ciudad. Todos sus platos son fabulosos. Tiene nueve sucursales, que se pueden ver y reservar por la página www.goikogril.com.
Si les gusta el sushi, Green Tea Sushi es excelente. Queda en el hotel Westin Palace y está considerado el mejor sushi de Madrid. Teléfono: (34) 914.29.14.57
Para tapas y buen ambiente, relajado y alegre, no hay nada mejor que Lateral, www.lateral.com. El que más me gusta es el que queda en Velázquez.
El mercado de San Miguel, www.mercadodesanmiguel.es, es todo un evento para comer, delicioso y único. Tiene muchos puestos de comida, vinos, cervecerías, tapas y especialidades, que es difícil escoger que comer. Además el ambiente es brillante y entusiasta.
El mercado de San Antón en el barrio de Chueca es más para tragos, pero también se como delicioso en la terraza del último piso.
La carne tiene su palacio madrileño en Rubaiyat, www.rubaiyat.es, que vale la pena mil veces por la calidad de la comida y el servicio correctísimo.
Para un poco de nostalgia culinaria, está el restaurante La Candelita, www.lacandelita.es, con comida típica venezolana en un ambiente y decoración espectacular.
Platea es el centro de ocio gastronómico más grande de Madrid, según ellos mismos dicen. Lo cierto es que los 6.000 metros cuadrados de lo que era un viejo teatro, se transformaron en una feria de comida sofisticada y deliciosa, donde pueden venir para ver y ser vistos, en una noche de esnobismo y ganas de pasarla bien. Se come divino lo que uno desee, y se pasa mejor. www.plateamadrid.com.
Si quieren comer italiano bueno en Madrid, entonces vayan a Ornella, que es realmente sensacional. Queda en la calle Velázquez del barrio de Salamanca, el preferido por los venezolanos, y se puede decir que mejor italiano no hay en Madrid. www.ornellamadrid.com.
Reserve una noche para ir al restaurante más antiguo del mundo: Botín, ubicado en el #17 de la calle de Cuchilleros, muy cerca del arco del mismo nombre en la Plaza Mayor. El restaurante fue fundado en el año 1.725 como una posada, y su especialidad es el cochinillo asado en horno de leña de encina. Este restaurante tiene tantas historias, que dicen que el pintor Goya trabajó aquí alguna vez como friegaplatos. Benito Pérez-Galdós menciona el restaurante en sus obras: “Fortunata y Jacinta” y “Misericordia”, y Ernest Hemingway lo calificó como uno de los mejores restaurantes del mundo, en su interesante obra “Fiesta”, donde narra muchos aspectos de la vida madrileña. www.botin.es.
DONDE COMPRAR:
El Mercado del Rastro, en la Plaza del Cascorro sigue siendo el mejor, en cuanto a objetos antiguos, mobiliario y curiosidades se refiere. El Corte Inglés es un icono imprescindible de las compras madrileñas.
NO OLVIDE:
Ir a los parques de atracciones Warner, www.parquewarner.com, para que disfrute con la familia. No vaya en taxi, ni siquiera en el cabyfi que es el uber español, porque es muy lejos y caro. Mejor vaya en el bus 412 aunque sea largo.
Vaya también al parque de Atracciones en Casa de Campo, www.parquedeatracciones.es, que es una parada obligada si va a Madrid con niños.
El parque Juan Carlos I, al noreste de Madrid, es el mejor lugar para alquilar unas bicicletas, jugar futbol o disfrutar del aire libre.
Pasee también un día hacia Segovia o a los campos de Brihuega.
alvaromont@gmail.com
@alvaromont
jueves, 6 de octubre de 2016
Margarita fuera de temporada...
Viajar a Margarita fuera de temporada es un placer que ningún venezolano debería dejar pasar, porque usted conseguirá siempre puesto en los restaurantes de moda, podrá aprovechar el mes de la gastronomía margariteña, encontrará el mejor kiosco en Playa Parguito, y disfrutará de la isla como si fuera para usted solo.
Fuimos a Margarita en estos días, cuando ya el calendario escolar había comenzado, y la recorrimos toda. Comenzamos por el pueblo de La Vecindad, en la vía a Juan Griego, donde hacen unas hamacas bellísimas, que se ven desde la carretera. Escoja su color preferido y tráigase una a su casa, para que siempre se acuerde de este viaje. Luego seguimos al pueblo “El Cercado” para comprar artesanía. Hay varios talleres y todos son buenos; las figuras de la Virgen del Valle que hace Chaguita son espectaculares. Compre una que le protegerá a usted y a su familia, durante toda la vida.
Después pasamos por el pueblo de San Juan Bautista hacia Fuentidueña, que es al final de la carretera. A este último pueblo se llega por un valle colmado por cientos de palmeras y es muy interesante. Allí venden el mejor dulce de lechosa de la isla, no deje de probarlo.
Playas paradisíacas
Margarita evoca playas donde todos somos felices, vivimos nuestros sueños, nos desconectamos de la realidad, compartimos el sol con otros turistas, y liberamos los yugos de la vida citadina. Nuestro recorrido de playas esta vez incluyó:
Playa El Agua:
Esta es la reina de las reinas. Playa El Agua es lo que llamamos una playa de tarjeta postal; su franja de arena es muy larga y ancha. El color del mar es brillante, la hilera de palmeras que la bordea le da un toque delicioso, la gente que va es bonita y alegre. En fin, playa El Agua sigue siendo la mejor playa de Margarita, y por algo es la preferida de los turistas extranjeros.
Punta Arenas:
La lejanía de esta playa no le quita nada a su perfecta simplicidad, y delicada armonía. Punta Arenas es realmente bella y pura; el color del agua es el más cristalino que se puede conseguir en Margarita, la arena es fina y brillante, abundante y suave al tacto. Además, las facilidades han mejorado mucho últimamente y hay un par de buenos restaurantes, donde antes no había nada.
Playa El Yaque:
Sólo el hecho de admirar el juego de los “kites” y de las velas con el viento y las corrientes, hace que venir a playa El Yaque sea una aventura emocionante. Además, estar rodeado de turistas aventureros, de jóvenes deportistas que manejan con habilidad sorprendente sus tablas en el agua, y con egoísmo fácil sus noches en las terrazas de los hoteles frente a la playa, nos sumerge en un mundo de fantasía caribeña que no hace sentir realmente bien.
Playa Parguito:
Esta es la propia playa para ver y ser visto, sobre todo entre nosotros los caraqueños siempre sensibles a la belleza y al esnobismo. Parguito se ha convertido en el centro de encuentro de todos los jóvenes y adolescentes que visitan la isla, así que si usted tiene hijos en esas edades, prepárese a ir todos los días.
Delicias del mar
Un aspecto importantísimo de la experiencia de viajar a la isla de Margarita, lo representan sus restaurantes. Octubre se ha convertido en el mes de la gastronomía Margariteña, y en este 2016 se lleva a cabo la quinta edición, así que debe tratar de probar todos los platos que preparan los excelentes chefs que hay la isla. La información de los eventos se consigue en: www.margaritagastronomica.net.
La Casa de Esther:
Es increíble lo bien que se come en este restaurante de Pedro González. La casona colonial conmueve al menos sensible, desde el momento en que uno cruza el umbral. La atención de Esther y Aisha, el sabor y la sazón de todos sus platos y la decoración del local, crean enseguida un sentimiento de tranquilidad, que le hará querer comer siempre en este templo sagrado de la gastronomía margariteña.
Pedro González, frente a la Plaza Bolívar. Teléfono: (0416) 196.60.52
Gaia:
Siempre “trendy” por su ambiente alegre, este restaurante ofrece una carta deliciosa. Le recomiendo los pimientos asados con queso de cabra y berenjena y luego los raviolis en forma de sol rellenos de mozzarella, con salsa de tomates secos y albahaca. Como postre, la panacotta de fresas es sensacional. Vaya temprano, porque esperará menos ya que éste restaurante no acepta reservaciones.
Calle Campos con calle Patiño, Porlamar, estado Nueva Esparta
Teléfono: (0295) 264.05.03
Trattoria Casa Caranta:
Para alegría de todos Gaby volvió de Europa, a encargarse de nuevo de sus fogones. La casona colonial es bellísima, el ambiente es de una alegría brillante, la música en vivo es conmovedora, los fetuccinis hechos en casa son sensacionales. Usted vendrá aquí para ver y ser visto, en un teatro irresistible de magia y buenos momentos.
Avenida Principal de Pampatar, Pampatar, estado Nueva Esparta
Teléfono: (0295) 262.86.10.
Rocoto:
La cocina peruana en su mejor expresión existe en Margarita. Pruébela en éste restaurante, donde la dulce Isabel Alva y su amable hijo le harán sentir el arte de la buena mesa.
Avenida Bolívar, CCM, PB. Teléfono: (0295) 262.22.51.
Margarita fuera de temporada es una fantasía deliciosa, se la recomendamos encarecidamente. Disfrutará la isla para usted sólo y le atenderán como a un rey. Anímese y venga ahora, estoy seguro que no se arrepentirá.
COMO LLEGAR:
En esta oportunidad le recomendamos volar por Láser, que posee un servicio envidiable y siempre sale a tiempo. www.laser.com.ve Teléfono: (0212) 957.41.00
DONDE ALOJARSE:
Si va con familia le recomiendo alojarse en el Lagunamar. Este complejo es un sitio ideal para compartir con sus hijos.
www.lagunamar.com.ve Teléfono : (0295) 400.40.01
Otra muy buena opción es el hotel Dynasty, con excelente ubicación al lado del centro comercial La Vela.
DONDE COMPRAR:
Definitivamente el Sambil, Costa Azul y La Vela son centros comerciales fabulosos. No hay otros en el Caribe que se les comparen.
Las Artesanías en el pueblo de El Cercado, y las hamacas en el pueblo de La Vecindad, vía Juan Griego, son de calidad de exportación.
NO OLVIDE:
Llevar mucho protector solar, su traje de baño y ropa cómoda y fresca. Acercarse a Fuentidueña a comprar dulce de lechosa. Visitar a la Virgen del Valle y pedirle por su felicidad . Visitar el Museo Pueblos de Margarita, en Juan Griego. Es precioso. http://pueblosdemargarita.blogspot.com/
alvaromont@gmail.com
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martes, 27 de septiembre de 2016
Los Viajes de Montenegro: Marrakech: La ciudad de las Mil y una Noches.........
Los Viajes de Montenegro: Marrakech: La ciudad de las Mil y una Noches.........: Viajar a Marrakech es una experiencia inolvidable. Realmente usted se transportará a la época de Jesucristo entre sus callejuelas y se senti...
Marrakech: La ciudad de las Mil y una Noches.......
Viajar a Marrakech es una experiencia inolvidable. Realmente usted se transportará a la época de Jesucristo entre sus callejuelas y se sentirá como en un cuento de Las Mil y Una noches, cuando camine por el mercado de ma Medina o ciudad antigua. Es que Marrakech es una ciudad con una estructura medieval, rodeada por unas murallas que le sorprenderán por lo bien conservadas que están. Esta capital berebere es llamada la ciudad rosada, debido al color de sus murallas y palacios contruidos con tierra del desierto. Fue fundada en el año 1062 a las puertas de las montañas de Atlas y en la entrada del desierto del Sahara, por unos guerreros de Mauritania. Wiston Churchill la escogió como su ciudad preferida, pero el General De Gaulle también la visitaba a menudo, así como Franklin D. Roosvelt, Charlie Chaplin y más recientemente Elton Jhon, Tom Cruise, Nicole Kidman, Silvester Stallone, los Reagan y Carolina de Mónaco.
Todo aquel que viaja a Marrakech vuelve, porque es sencillamente espectacular. Además es fascinante por sus atardeceres, por lo interesante de su gente, y por el misterio que parece envolver cada rincón de la ciudad.
Lo primero que hay que hacer al llegar a Marrakech es ir a la plaza Djemaa-El-Fna, el centro de la ciudad amurallada. Allí está la verdadera diferencia de Marrakech con todas las demás ciudades árabes; esta plaza es única en el mundo. Al caminar por ella encontrará encantadores de serpientes que parecen salidos de los cuentos más exóticos, cantantes típicos con sus tambores, vendedores de agua, dentistas saca-muelas, contadores de fábulas, y muchos bereberes vestidos de azul trayendo sus mercancías desde el desierto a la ciudad. Usted puede pasar todo el día en esta plaza porque es interesantísima; se sentirá dentro de un mundo desconocido y lejano. Por las noches la plaza se convierte en una feria de comida enorme, con los mejores platos de cordero que se pueden encontrar en Marrakech. Yo evité comer en estos ventorrillos muy a mi pesar, porque no me había tomado las vibramicinas diarias recomendadas por mi padre para mantener a raya las bacterias, que seguramente provenían del desierto de Sahara.
Luego de pasar horas transportado al mundo irreal en la plaza Djemaa El-Fna, visite la gran mezquita Koutoubia, con su minarete de 77 metros de altura y construida en el año 1.147. Como se encuentra al lado de las murallas, el lugar es sensacional.
Al caer la tarde, después de dormir una inevitable siesta, vaya a los jardines Majorelle, diseñados en 1920 por el artista francés Jacques Majorelle. Este es un oasis con caminos sombreados por palmeras y buganvillas, rodeado de espejos de agua con peces de colores y casas de un azul muy intenso. A Yves Saint Laurent le gustaron tanto estos jardines, que hizo construir allí su casa, y un museo de arte árabe al lado.
Después de este remanso de paz vaya a la Medina o ciudad antigua, donde se encuentra el bazar o mercado árabe en un laberinto de callecitas intrincadísimas, muchas de ellas techadas para evitar el exceso de sol. En esa Medina se apretujan cientos de comercios que venden de todo; marroquinería, telas, especias, dátiles, alfombras, té de menta, cajitas de metal y huesos de camello, ropa, miles de artículos de cuero y rarezas que fascinarán a su pareja. Yo me compré un shilaba, bata típica árabe muy fresca, además de unas babushas, zapatos muy cómodos usados por los bereberes en sus carpas del desierto.
El lugar del mercado que más me sorprendió, fue aquel donde se hacían los intercambios de joyas y metales preciosos entre los nativos. Decenas de mujeres bereberes vestidas con sus bellísimas shilabas que le dejaban al descubierto sólo sus ojos, ofrecían en una algarabía incomprensible de sonidos objetos de oro y joyas a las otras mujeres, sin que existiera el dinero de por medio, sólo trueque. Los turistas nos manteníamos a distancia, lamentando no poder participar en esa alegría comercial debido a la barrera del idioma.
Marrakech es una ciudad realmente espectacular, por favor no deje de visitarla aunque sea una vez en su vida. Le encantará.
COMO LLEGAR:
No hay vuelos directos entre Caracas y Marrakech, así que debe llegar primero a Europa; Lisboa, Madrid o Paris por TAP, Iberia o Air France, y desde allí tomar un vuelo de la línea aérea Royal Air Maroc, www.royalairmaroc.com, directo a Marrakech. Esa línea bandera del reino de Marruecos es excelente, y el servicio a bordo me recordó al de la extinta Viasa.
Pregúntele a su agencia de viajes afiliada a AVAVIT, para que le busque los mejores precios en los pasajes.
DONDE ALOJARSE:
El mejor hotel de Marrakech es La Mamounia, cuartel general de Churchill durante sus largas estadías en esa bella ciudad. Construido en 1.923, este palacio está rodeado por las murallas de la ciudad, y sus jardines tienen más de 900 años, lo cual otorga un toque fantástico.
Hotel La Mamounia, Avenida Bab Jdid, Marrakech, Marruecos.
Teléfono:(212)44.38.86.00 www.mamounia.com
Si lo que desea es mucha tranquilidad, entonces alójese en una de las bellísimas “Riads”, equivalentes a nuestras posadas, que se encuentran en los alrededores de la Medina y el mercado. Le recomiendo el Riad Agdim, una construcción bellísima, ubicada a pasos de la plaza Djemaa El-Fna. Habitaciones muy buenas a partir de US$ 62 diarios. www.riad-agdim-marrakech.hotel-ds.com/
DONDE COMER:
El restaurante que más me gustó de Marrakech fue el Comptoir Darna Marrakech, ubicado en la Medina. La cocina es típica tradicional, el show de baile subyugante, y la decoración espectacular. Un patio con vegetación exuberante será el marco para degustar el mejor couscous de sémola de trigo con siete verduras y carne de cordero. Pida de entrada el Briouat de pollo espolvoreado en hojaldre y de postre la torta de leche aromatizada con flor de naranjo, no se arrepentirá. www.comptoirmarrakech.com
NO OLVIDE:
Visitar la escuela del Corán “Ben Youssef”, que es una casa espectacular del siglo XIV y tiene un patio interior lleno de arcadas labradas en una mezcla árabe-andaluz, que yo considero el patio más bello de Marrakech.
Pasear por los Jardines de Menara al atardecer, que son bellísimos. Éste era el lugar de encuentros amorosos del sultan. Tiene un estanque impresionante de 150 metros de largo por 250 metros de ancho, en medio de una vegetación sensacional. www.jardin-menara.com.
Conocer el palacio de La Bahia, que fue construido en el año1859 con la intención de ser el palacio más grande y lujoso de todos los tiempos, por Si Moussa, ministro del rey de Marruecos, en honor de una de sus esposas. Es una obra de arte de la arquitectura marroquí. www.palais-bahia.com
Chez Alí es una especie de parque temático marroquí, que ofrece carreras de caballos, bailarinas, shows típicos y luces, en un lugar enorme al aire libre, donde cenan 400 personas a la vez. Si van con niños, no dejen de traerlos aquí. chez-ali-marrakech.blogspot.com
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martes, 20 de septiembre de 2016
Páramo merideño....Ternura entre la neblina y el frío......
Al subir al páramo merideño uno comienza a respirar ese aire puro y frío que alimenta las ilusiones más bellas, y que convierte a estos parajes en el lugar perfecto para ser feliz con la familia o en pareja.
La sinuosa carretera hacia la sierra de Santo Domingo ofrece unas vistas hermosas. Hay que detenerse unos minutos en la represa para observar las aguas tranquilas y el valle sereno esperando a los viajeros. En esta carretera debe manejar con cuidado y muy despacio, para disfrutar los paisajes y para que sus pasajeros no se mareen.
Al pasar el pueblo de Santo Domingo uno observa sobre la carretera el viejo hotel Moruco, que fue construido en la época de Pérez Jiménez. Después está el hotel Trucha Azul, que parece un pueblito merideño por su construcción armoniosa de tejas y paredes blancas. A un lado de la carretera se encuentra la entrada al hotel Los Frailes, un edificio que parece abandonado y recuerda a un convento donde vivieron algunos monjes peregrinos imaginarios.
Después de luchar un buen rato con las telarañas de la neblina que invade estas montañas, se llega a la espectacular laguna de Mucubají, que es la más célebre del páramo. Deténgase aquí un rato que vale la pena mil veces observar la tranquila masa de agua oscura. La leyenda cuenta que si uno grita en las orillas del agua, un duende le jalará los pies y le llevará hasta el fondo de la laguna.
Al retomar el camino encontrará el pueblo de Apartaderos, donde se puede escuchar a un niño contar, con el acento adorable de los Andes, la triste historia de la loca Luz Caraballo. Un poco más adelante está la que yo considero mejor tienda de artesanías en Mérida: La Casa del Páramo. Pura artesanía autóctona andina. Cómprele aquí algo a su pareja; lo que ella quiera. Saldrá feliz de su aventura y le querrá aún más. En todo el frente, pruebe los pastelitos de trucha en “La Gochita”.
Uno pude bajar hacia San Rafael de Mucuchíes, y detenerse en la iglesia de piedra construida por Juan Félix Sánchez, que espera irresistible a toda alma sensible que pase por el páramo. Pero también puede subir hacia el pico del Águila, el lugar más alto de cualquier carretera en Venezuela con 4.100 metros sobre el nivel del mar. Tómese un chocolate caliente en el refugio que allí encontrará.
En esa vía se encuentra el desvío hacia el observatorio astronómico “Llano de Hato” y hacia el parque “Mistafí”, lugar de crianza del cóndor de los andes.
Definitivamente el páramo merideño es un lugar ideal para alegrar los sentidos y el alma, porque allí usted disfrutará de lo mejor de los parajes montañosos de Venezuela, de un clima perfecto para el afecto y la ternura, y de unos pobladores siempre respetuosos y agradables.
COMO LLEGAR:
La carretera hacia el páramo comienza en Barinitas, en pleno piedemonte andino. Al llegar al estado Mérida encuentra la represa y el pueblo de Santo Domingo, luego Apartaderos donde puede tomar a la derecha hacia el pico El Águila, o a la izquierda hacia Mucuchíes.
DONDE ALOJARSE:
Una de las mejores opciones de alojamiento en los páramos merideños es la Estancia La Cañada. La posada se compone de varias construcciones en piedra y madera, con techos de tejas, rodeadas de extensos prados con grama muy verde, que limitan con una quebrada por donde corre un riachuelo de agua helada. Desde la puerta de la casa principal, se pueden ver a lo lejos las cumbres nevadas de los Andes, en cualquier mañana clara. Hacia arriba del valle, detrás de la casa principal, se encuentran las habitaciones y unas cabañas preciosas, que resultan ideales para pasar unos días felices.
Carretera trasandina, entre Mucuchíes y Escaguey, a 35 minutos de la ciudad de Mérida. Teléfono para reservas: (0212) 963.79.51, Facebook: Escaguey Estancia La Cañada.
DONDE COMER:
En la posada comerá rico, es muy recomendable. Los fines de semana abren el restaurante de La Casa del Páramo donde preparan una pizca andina sensacional, y se come la trucha más fresca que uno pueda imaginar.
DONDE COMPRAR:
En la Casa del Páramo (0416) 874.94.17 conseguirá una muestra extensa de artesanía merideña: Figuras talladas en madera hechas en Tabay, cerámicas de Los Guáimaros, objetos diversos y hasta libros con leyendas locales.
NO OLVIDE:
Manejar muy despacio por esas carreteras, y preferiblemente de día porque de noche hay mucha neblina. Subir al monumento a la Loca Luz Caraballo, y dejarse contar su triste historia por un niño adorable con cachetes rosados. Llevarse un buen libro como la biografía de María Antonieta, escrita por Stephan Zweig, para reflexionar durante esas tardes tranquilas del páramo.
alvaromont@gmail.com
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