Porque nos gusta viajar, compartimos nuestras experiencias de viajes por Venezuela y el mundo con ustedes.
domingo, 30 de junio de 2013
Nueva Orleans es magia y color
Nueva Orleans es una de las ciudades más interesantes de los Estados Unidos, por la mezcla de culturas, razas, colores y sabores que allí se encuentran. Fue fundada en el año de 1.718 por el francés Jean-Baptiste Lemoyne, con el nombre de la Nouvelle-Orleans. En 1.763 fue cedida a la corona española por el tratado de París y luego, en 1.801, Napoleón devuelve la Louisiana a Francia, para luego venderla a los Estados Unidos por 15 millones de dólares en 1.803.
En 1.794 el Cabildo español obligó a construir todas las casas de Nueva Orleans en ladrillo de adobe, lo que hizo que esta ciudad adquiriera su arquitectura tan exquisita. En 1.840 Nueva Orleans tenía 102.000 habitantes, y era la cuarta ciudad de los Estados Unidos, pero como la cuidad fue construida por debajo del nivel del mar, sufrió muchísimo con el huracán Katrina en el año 2005. Por eso la población de Nueva Orleans pasó de casi 500.000 habitantes en el año 2.000, a 192.00 en el año 2006.
Nuestra aventura comenzó cuando llegamos directo al barrio francés en el centro de Nueva Orleans. Dejamos nuestras maletas en el hotel, y caminamos por Bourbon Sreet para regocijarnos con esa mezcla rara de alegría, ingenuidad juvenil y misteriosa complicidad, que le otorgan un carácter exclusivo a esta ciudad. Nueva Orleans es una de las pocas ciudades de Estados Unidos, donde puedes caminar por todos lados con licor en la mano, con tal de que el envase no sea de vidrio.
Inevitablemente en nuestro recorrido nos unimos a decenas de jóvenes caminando de un lado para otro del barrio francés, trago en mano, buscando diversión en cualquiera de los bares con música en vivo que hay en la ciudad. Después de pastorear mi alegría con mi esposa por varios locales escuchando versiones de Louis Armstrong, Duke Ellington y Ella Fiztgerlad, me retiré a dormir exhausto pero contento por estar en esta bella ciudad.
Al día siguiente fuimos al mercado libre, o “french market”, a comprar unas máscaras de carnaval con plumas que son famosas aquí. Artesanía, platería, sombreros, collares de fantasía y curiosidades se encuentran en abundancia a precios de regateo en este bazar.
Luego paseamos en tranvía por el Garden District, nos montamos en un coche tirado por caballos en el centro, y al final de la tarde recorrimos en un bote a vapor, el río Misisipi.
Nueva Orleans es una ciudad fascinante por la mezcla de culturas, colores y sabores que aquí confluyen. Ven a Nueva Orleans con tu pareja, para que disfrutes como nunca has disfrutado en toda tu vida.
COMO LLEGAR:
No hay vuelos directos entre Caracas y Nueva Orleans, pero puedes ir vía Atlanta con Delta, www.delta.com. Otra opción es ir a Miami en avión, alquilar un carro e ir a Nueva Orleans por tierra. Son 1.073 kilómetros, pero el viaje vale la pena.
DONDE ALOJARSE:
Esta vez llegamos al hotel Prince Conti, en el 803 de Conti Street, New Orleans, LA 70112, teléfono: 1-800-366.27.43, www.princecontihotel.com que resultó buenísimo. Tiene 76 habitaciones, bien dispuestas en un edificio con arquitectura del siglo XIX ubicada a pasos de la famosa Bourbon Street.
DONDE COMER:
Prueba los famosos “beignet” de Nueva Orleans, en el “Café du Monde” que está frente al río Mississippi en el 800 Rue Decatur, Fench Quarter, New Orleans 70116. Teléfono: (504) 587.08.33, www.cafedumonde.com
Comida lujosa y clásica en el restaurante “Commander’s Palace”, 1403 Washington Avenue, Garden District, New Orleans 70130. Teléfono: (504) 899.82.21, www.commanderspalace.com
Sándwiches ricos de Nueva Orleans los probarás en el Café Maspero, a un lado del barrio francés, en el 601 Rue Decatur, French Quarter, New Orleans 70116. Teléfono: (504) 523.62.50. En éste restaurant no aceptan tarjetas, pero es baratísimo
NO OLVIDES:
Visitar la tumba de Marie Laveau, la reina del vudú. Ésta es la segunda sepultura más visitada en los Estados Unidos y queda en el cementerio de Saint Louis, al norte del barrio francés. Dicen que esta mujer nacida en 1.801 de madre dominicana y padre francés, fue a misa cada día de su vida. Como peluquera atendía a las señoritas de la alta sociedad, y a la vez les pronosticaba su futuro en el amor.
Escuchar jazz en uno de los numerosos locales del barrio francés. Te recomiendo el Snug Harbor Jazz Club, ubicado en el 626 Frenchmen Street, Nueva Orleans. Teléfono (504) 949.06.96, www.sungjazz.com .
sábado, 18 de mayo de 2013
La Tortuga: Paraiso encantado
La isla de la Tortuga es la segunda isla más grande de Venezuela, y resulta que está prácticamente deshabitada por seres humanos. Eso significa que todavía se puede apreciar la naturaleza virgen, sin que se noten las cicatrices que nuestras huellas dejan por donde pasamos. La fauna marina es abundante y El color de la arena es blanquísimo en toda la isla, y el agua es casi transparente, por eso La Tortuga es uno de los tesoros mejores guardados de nuestra geografía.
A La Tortuga no es fácil llegarle; uno tarda tres horas aproximadamente en peñero desde Carenero, Puerto La Cruz, o desde Margarita. Claro, en lanchas más rápidas el tiempo es menor. Otra forma de llegarle a la isla es en avioneta, que tardan unos 50 minutos desde el aeropuerto de Caracas en Charallave, pero sólo las pequeñas pueden aterrizar porque la pista es muy corta y de arena.
Nosotros tomamos un bote en Carenero para emprender nuestra aventura soñada. El día precioso y el mar tranquilo nos ayudaron a entusiasmarnos más con la travesía. Al final de nuestro trayecto llegamos a Cayo Herradura, que es un islote precioso al norte de la isla. Este lugar es ideal para ponerse una máscara y sumergirse durante horas en las tibias aguas, para regalarse la vista con la cantidad de peces que allí se encuentran. Pasamos al lado de “Los Tortugillos”, que son dos formaciones pequeñas muy cerca de la costa y nadamos cerca de unos arrecifes llamados “Los Palanquines”.
Rodeando la parte norte de la costa llegamos a “Punta Delgada”, que es el lugar donde uno encuentra ciertos vestigios de civilización humana: la única posada de la isla, una ranchería de pescadores ocasionales y el puesto de la marina. A un lado está la pista de aterrizaje y una bahía protegida, ideal para anclar los veleros que vienen de todos lados del mundo.
Nos adentramos caminando un par de horas desde la cabecera de la pista hacia el interior de la isla, buscando unos pozos de agua y conociendo este lugar tan desolado e interesante. Los pescadores margariteños que encontramos en el camino, nos contaron que con suerte encontraríamos algunos chivos realengos en el trayecto. Al final resultó que los pozos estaban secos y que no vimos ningún chivo, pero disfrutamos tanto nuestra excursión, que no consideramos haber perdido el tiempo. Salimos de nuevo a Punta Delgada por un médano hermoso que termina en la costa oeste, y pudimos observar las huellas recientes de una tortuga depositando sus huevos en la arena.
Luego tomamos nuestro bote para conocer la zona de Carenero al sur de la isla, que es una ensenada con salinas rodeadas de manglares. Aquí los holandeses establecieron explotaciones de sal durante muchos años, y el lugar también es precioso.
Definitivamente La Tortuga es una de las islas más bellas e increíbles del mundo, solo falta que te animes y vengas a conocer esta maravilla que la naturaleza quiso estuviera en Venezuela. Eso sí, aprende a viajar sin dejar huellas y trae de vuelta a tierra firme, todo lo que llevaste y utilizaste.
DEBES LLEVAR A LA TORTUGA:
● Ropa muy fresca, que te cubra del sol.
● Varios trajes de baño.
● Protector solar en abundancia.
● Sombrero.
● Lentes de sol.
● Linterna.
● Máscara de bucear.
● Zapatos o sandalias de agua.
Puerto Ayacucho: Magia en el Amazonas
Puerto Ayacucho es la capital de estado más joven que existe en Venezuela. Fue fundada apenas en 1.924 y cuatro años después la convirtieron en capital del territorio. Es que estas selvas eran muy violentas y la capital anterior, San Fernando de Atabapo, quedaba muy lejos del poder central y había que atravesar los raudales de Atures y Maipures, para poder llegar a ella.
En 1.800 Humboldt exploró toda esta zona, para documentar la insólita unión natural del río Amazonas con el Orinoco, por medio del Brazo Casiquiare. Codazzi también vino en 1.837, a reconocer esta geografía tan especial que todavía hoy en día nos asombra. La historia cuenta que más de treinta gobernadores perdieron la vida en Amazonas entre los años de 1.831 y 1.902. Tomás Funes: “El Terror del Amazonas”, fue dueño de estos territorios cuando el caucho y el balatá eran los principales motores económicos de la selva. Al final, Funes murió fusilado en la Plaza Bolívar de San Fernando de Atabapo, por el guerrillero anti-gomecista Arévalo Cedeño.
Al llegar a Puerto Ayacucho, impregnados con tantas historias, nos fuimos al “Mercado de los Indios” que resulta interesantísimo y allí compramos cestas yanomamis, collares piaroas, pulseras guajibas, artesanía yekuana.
Enfrente del mercado se encuentra una joya única en Venezuela: El Museo Etnológico Enzo Cecarelli. Aquí hay cuatro salas, en las cuales se presenta la forma de vida de las etnias más numerosas del estado Amazonas. Ninguna visita a Puerto Ayacucho está completa, sin una visita a esta exhibición de nuestras tradiciones originales.
Al salir del museo, a solo una cuadra, encontramos la Plaza Bolívar y a la Catedral de Puerto Ayacucho. En el techo de la Catedral hay una pintura de Cristo crucificado, que tiene un efecto visual muy curioso; si uno se queda mirando hacia arriba mientras camina por la iglesia, la mirada del Cristo te sigue.
Después de la Catedral fuimos a pasear por los alrededores de Puerto Ayacucho, y visitamos el balneario de “Pozo Azul”, que es un manantial precioso. También fuimos al Parque Nacional “Cerro Pintado”, donde se encuentran los petroglifos más grandes hasta ahora encontrados en Venezuela; tienen 5.000 años de antigüedad y están hechos en una roca altísima.
Desde allí continuamos por la carretera y vimos la “Piedra de La Tortuga”, enorme y serena. Finalmente llegamos al famoso “Tobogán de la Selva”, que es un chorro enorme sobre una laja, desde la cual uno se deja resbalar hasta caer en una piscina natural enorme.
Realmente Puerto Ayacucho es un lugar mágico, como no hay otro en Venezuela. Te recomiendo que lo conozcas con tu pareja o familia, para que quieras aún más a este bello pedacito de tierra que Dios nos prestó para vivir y morir.
COMO LLEGAR:
Se puede ir por tierra desde Caracas, vía San Fernando de Apure, montando tu carro en la chalana del Orinoco. El trayecto es bonito todo, y toma unas nueve horas desde Caracas, manejando constante.
Por aire Conviasa, teléfono: 0-500-CONVIASA, vuela desde Maiquetia a Puerto Ayacucho ofreciendo un servicio a bordo muy correcto.
DONDE ALOJARSE:
El mejor hotel de Puerto Ayacucho es sin lugar a dudas el “Gran Hotel Amazonas”, teléfono: (0248) 809.00.99, recientemente remodelado por la Gobernación y muy bien situado. La mejor posada de la zona es “Orinoquia”, justo al borde del río Orinoco y propiedad de Cacao Travel, teléfono: (0212) 977.12.34. Esta posada es realmente espectacular, y queda a solo quince minutos de Puerto Ayacucho.
DONDE COMER:
El mejor “Lau-lau” en cartocho que me he comido en mi vida, ha sido en el restaurante “El Túnel de La Estancia”, de Puerto Ayacucho. Venía envuelto en su papel de aluminio y muy bien aderezado con aceitunas, cebollas y especias. Lo acompañamos con “Cabeza de Gallo”, que es una especie de arroz de mañoco, y le echamos bastante “Catara”, que es el picante de la selva y le dio un sabor imborrable.
NO OLVIDES:
Llevar mucho protector solar, repelente para insectos, un sombrero para protegerte del sol y un buen libro como “Cartas de una desconocida” escrito por Stephan Zweig, para que comprendas mejor las dimensiones pasionales del amor no correspondido, por medio de la pluma de este genio austriaco que puso fin a su vida tristemente en Brasil.
Hacer “rafting” de aguas bravas por el Orinoco, con Javier Vielma, que es un experto conocedor de estas latitudes. Su compañía “Tadae”, queda justo en la Plaza de Los Indios. Pasear por los rápidos de Atures es una experiencia que nunca olvidaras.
Al llegar a Puerto Ayacucho, impregnados con tantas historias, nos fuimos al “Mercado de los Indios” que resulta interesantísimo y allí compramos cestas yanomamis, collares piaroas, pulseras guajibas, artesanía yekuana.
Enfrente del mercado se encuentra una joya única en Venezuela: El Museo Etnológico Enzo Cecarelli. Aquí hay cuatro salas, en las cuales se presenta la forma de vida de las etnias más numerosas del estado Amazonas. Ninguna visita a Puerto Ayacucho está completa, sin una visita a esta exhibición de nuestras tradiciones originales.
Después de la Catedral fuimos a pasear por los alrededores de Puerto Ayacucho, y visitamos el balneario de “Pozo Azul”, que es un manantial precioso. También fuimos al Parque Nacional “Cerro Pintado”, donde se encuentran los petroglifos más grandes hasta ahora encontrados en Venezuela; tienen 5.000 años de antigüedad y están hechos en una roca altísima.
Desde allí continuamos por la carretera y vimos la “Piedra de La Tortuga”, enorme y serena. Finalmente llegamos al famoso “Tobogán de la Selva”, que es un chorro enorme sobre una laja, desde la cual uno se deja resbalar hasta caer en una piscina natural enorme.miércoles, 24 de abril de 2013
Ocumare de la Costa: Selva y playa en un mismo lugar.
Ocumare es un pueblo tranquilo y sereno, que tiene una iglesia colonial espectacular frente a la plaza Bolívar. Allí entre tambores y devoción transcurren con ingenuidad desde hace siglos, las más limpias tradiciones de los pobladores. La última vez que fui dejamos las maletas en la posada y salimos enseguida a caminar por la arena hacia “La Punta”, que marca uno de los extremos de “El Playón”. Mientras caminábamos pudimos recordar un episodio triste de nuestra guerra de independencia, en el cual Simón Bolívar tuvo que huir hacia Curazao desde esta playa, dejando tras él cientos de cañones, algunos soldados, y sus esperanzas de fundar la Tercera República.
Ensenada bucólica
Después de esas cavilaciones nos fuimos a “La Boca”, que es el lugar donde el río de Ocumare desemboca en el mar, para tomar un peñero y visitar una de los lugares más hermosos de la costa venezolana: La Ciénaga. Unos quince minutos fue todo lo que nos tomó llegar a esta ensenada que, protegida de las olas, recibe a los turistas con serenidad y paciencia.
En La Ciénaga parece que el tiempo se detuviera, los sonidos se apagaran y la naturaleza nos envolviera, dejándonos como única preocupación el tratar de prolongar estos momentos de felicidad absoluta.
Allí paseamos en kayak, buceamos, nadamos, caminamos y almorzamos el pescado más fresco que podíamos esperar. Después de nuestra obligada siesta y unas pocas páginas de la obra “Siempre ocurre lo inesperado”, del francés André Maurois, regresamos a nuestra hermosa posada de “El Playón”. Unos delfines juguetones fueron nuestros compañeros durante el trayecto, mientras el peñero luchaba contra el fuerte oleaje que conseguimos de vuelta.
Playas espectaculares
Al día siguiente tomamos carretera de nuevo, pero esta vez para ir a las playas de Cata y Cuyagua, que sí tienen acceso terrestre. Éstas son las playas consentidas de los habitantes de Maracay, que no pierden oportunidad de venir a visitarlas.
La playa de Cata es espectacular; ancha y larga, llena de palmeras y con todos los servicios. El agua es clara, el oleaje fuerte y la vista hermosa, porque la playa tiene forma de bahía y en un extremo hay un islote precioso, que parece unirse a la tierra. Allí está “Catica”, una playita pequeña a la cual una vez fui caminando, pero más fácil es llegarle en peñero.
La playa de Cuyagua está unos kilómetros más delante de Cata, pasando por una carretera llena de curvas, pero con una vista hermosa sobre el mar. La playa es enorme, con una franja de arena fina muy ancha y larga, abierta sin protección al mar, lo cual permite un oleaje fuerte adorado por los surfistas. Eso sí, en Cuyagua hay pocas palmeras y es aconsejable llevarse una sombrilla de esas playeras, para protegerse del intenso sol.
La verdad es que Ocumare de la Costa y todas sus playas cercanas, son un regalo que la naturaleza ha puesto allí para que las disfrutemos con mucha consciencia. Apenas puedas visita este tesoro enclavado en el estado Aragua, para que purifiques tus sentidos con tanta belleza.
COMO LLEGAR:
Ocumare de la Costa queda a unos 45 minutos de Maracay, por una carretera bella pero muy curveada, que atraviesa el Parque Nacional Henry Pittier. Conduce muy despacio por aquí, para que aproveches cada pedacito de naturaleza que veas, y para que tus pasajeros no se mareen.
DONDE ALOJARSE:
Una buena muy opción de alojamiento es la Posada María Luisa, en pleno pueblo de Ocumare de la Costa, detrás de la iglesia. Es una casona colonial de esas antiguas, donde parece que salieran muertos cada noche. Nada de eso verás, pero lo que sí notarás es que las habitaciones son comodísimas, y que los precios y el servicio son súper-honestos.
Calle Comercio, Ocumare de la Costa, estado Aragua.
Teléfono: (0243) 993.11.84
DONDE COMER:
Desayuna y cena en tu posada, es lo mejor que puedes hacer. Almuerza un pescadito fresco con tostones en cualquier kiosco de la playa de Cata, que vas a salir bien satisfecho.
NO OLVIDES:
Úntate mucho protector solar y llévate repelente contra insectos, por si acaso llegas en temporada de plaga. Pídele a la gente de tu posada que te arregle un paseo a La Ciénaga, que te va a fascinar el lugar. Llévate un buen libro como “Siempre ocurre lo inesperado” de André Maurois, para que pases una tarde serena entre tantas playas bellas.
jueves, 14 de febrero de 2013
Las cinco posadas más románticas de Venezuela
Estamos en el mes de los enamorados y tenemos que ser creativos con nuestras parejas. No las llevemos simplemente a cenar a un buen restaurante, porque ese día todos están llenos y el servicio se convierte en una lotería. Mucho menos las llevemos a uno de esos hotelitos, porque no se sentirán queridas así. Mejor sorpréndela y reserva ya, para que pasen el fin de semana en una bella posada. Así se sentirá realmente amada, y te querrá mucho más.
Son muchas y muy bellas las posadas románticas que hay en Venezuela, pero hoy te recomiendo las cinco mejores para que te luzcas.
Sierra Verde en Bejuma: Naturaleza pura.
Tienes que venir enamorado a esta posada. Enamorado de tu pareja, de un amor imposible, platónicamente de una amiga, o simplemente enamorado de la vida. Como en ese amor-ilusión que describía Marcel Proust en los cuales no importa el sujeto amado sino los atributos que nosotros le agregamos, las emociones que sentirás al entrar en Sierra Verde, te harán disfrutar con tu pareja las exquisitas formas de los sentimientos más bellos.
Una historia de amor llevó al arquitecto Hugo García Botero a construirle la primera cabaña a su esposa, al cumplir veinte años de casados. Son unas casitas preciosas muy bien dispuestas, alrededor de un bosque encantador. La posada también tiene una churuata comedor al borde de un patio de secado de café, y un spa con cascadas naturales que bajan de las colinas.
Carretera Camino Verde – El Dorado, Bejuma, estado Carabobo.
Teléfono: (0249) 414.76.04, www.sierraverdeposadaspa.com.
Finca La Huérfana en el páramo tachirense, aquí la vida es bella.
Al llegar a este rinconcito del páramo tachirense, te convencerás de que el amor-pasión que pintó Stendhal en La Cartuja de Parma, existe no sólo en los libros sino en la vida real también. En este valle encontrarás unas tiernas cabañas con paredes de piedra, techos de tejas y chimeneas, atendidas personalmente por sus propietarios, Jenny Martínez y Manuel Tallafero, quienes se aseguran de que la pases realmente bien y de que obtengas el mejor servicio que puedes imaginar. El lugar es encantador, rodeado de bosques y riachuelos. El clima, inmejorable y la comida divina.
Carretera Trasandina, Páramo El Zumbador, a 5 kilómetros de El Cobre, estado Táchira. Teléfono: (0277) 514.29.66, www.circuitodelaexcelencia.com.
Villas Playa de Uva, un la península de Paria, romanticismo en la playa.
La vista que tienen estas villas sobre el mar y las espectaculares costas de Paria, harán temblar de felicidad hasta a la persona más insensible. La posada está ubicada en valle estrecho y precioso, donde la grama japonesa llega hasta la arena de la playa y los cocoteros le dan un color único al lugar. Además la piscina infinita en el medio del jardín, es simplemente preciosa. Cada villa tiene su propia piscina privada.
Playa Nivaldito, a 15 kilómetros de Río Caribe, estado Sucre.
Teléfono: (0212) 263.36.49, www.parquenivaldito.com.
Wakú Lodge, en Canaima, amor en la selva.
El exquisito gusto de su propietaria, Mary García, el servicio correctísimo de Frank, su asistente, y el lugar donde se encuentra, uno de los más bellos del mundo, lograrán que tu pareja nunca olvide esta posada, ni a ti que la llevaste. El paisaje es sensacional, con la laguna de Canaima como telón de fondo. La comida es deliciosa y la enorme churuata donde uno cena es impresionante. Además, las habitaciones tienen todas las comodidades que uno pudiera desear. De paso, las excursiones que organizan desde Wakú Lodge hasta el pie del Salto Ángel son súper emocionantes.
Parque Nacional Canaima, estado Bolívar.
Teléfono: (0286) 962.05.59, www.wakulodge.com
Siete Mares en Osma, la evasión a un valle fantástico.
Esta es otra de las posadas que resulta ideal para el amor. Tal vez para ese amor-romántico que nos pinta Jean-Jacques Rousseau en La Nueva Eloísa, según el cual no se goza con lo que se consigue, sino con lo que se desea. Pues estoy seguro que en este valle casi secreto del estado Vargas, tu pareja se sentirá como la protagonista de un filme de esos de antes y te amará sin reparos. La playa es perfecta, las cabañas impecables y la piscina infinita en el medio le da ese toque mágico que los perseguirá en sus recuerdos.
Osma, estado Vargas.
Teléfono: (0212) 264.73.34 , www.sietemares.com.ve.
Finca La Huérfana en el páramo tachirense, aquí la vida es bella.
Al llegar a este rinconcito del páramo tachirense, te convencerás de que el amor-pasión que pintó Stendhal en La Cartuja de Parma, existe no sólo en los libros sino en la vida real también. En este valle encontrarás unas tiernas cabañas con paredes de piedra, techos de tejas y chimeneas, atendidas personalmente por sus propietarios, Jenny Martínez y Manuel Tallafero, quienes se aseguran de que la pases realmente bien y de que obtengas el mejor servicio que puedes imaginar. El lugar es encantador, rodeado de bosques y riachuelos. El clima, inmejorable y la comida divina.
Carretera Trasandina, Páramo El Zumbador, a 5 kilómetros de El Cobre, estado Táchira. Teléfono: (0277) 514.29.66, www.circuitodelaexcelencia.com.
Villas Playa de Uva, un la península de Paria, romanticismo en la playa.
La vista que tienen estas villas sobre el mar y las espectaculares costas de Paria, harán temblar de felicidad hasta a la persona más insensible. La posada está ubicada en valle estrecho y precioso, donde la grama japonesa llega hasta la arena de la playa y los cocoteros le dan un color único al lugar. Además la piscina infinita en el medio del jardín, es simplemente preciosa. Cada villa tiene su propia piscina privada.
Playa Nivaldito, a 15 kilómetros de Río Caribe, estado Sucre.
Teléfono: (0212) 263.36.49, www.parquenivaldito.com.
Wakú Lodge, en Canaima, amor en la selva.
El exquisito gusto de su propietaria, Mary García, el servicio correctísimo de Frank, su asistente, y el lugar donde se encuentra, uno de los más bellos del mundo, lograrán que tu pareja nunca olvide esta posada, ni a ti que la llevaste. El paisaje es sensacional, con la laguna de Canaima como telón de fondo. La comida es deliciosa y la enorme churuata donde uno cena es impresionante. Además, las habitaciones tienen todas las comodidades que uno pudiera desear. De paso, las excursiones que organizan desde Wakú Lodge hasta el pie del Salto Ángel son súper emocionantes.
Parque Nacional Canaima, estado Bolívar.
Teléfono: (0286) 962.05.59, www.wakulodge.com
Siete Mares en Osma, la evasión a un valle fantástico.
Esta es otra de las posadas que resulta ideal para el amor. Tal vez para ese amor-romántico que nos pinta Jean-Jacques Rousseau en La Nueva Eloísa, según el cual no se goza con lo que se consigue, sino con lo que se desea. Pues estoy seguro que en este valle casi secreto del estado Vargas, tu pareja se sentirá como la protagonista de un filme de esos de antes y te amará sin reparos. La playa es perfecta, las cabañas impecables y la piscina infinita en el medio le da ese toque mágico que los perseguirá en sus recuerdos.
Osma, estado Vargas.
Teléfono: (0212) 264.73.34 , www.sietemares.com.ve.
Los cinco hoteles más románticos de Venezuela
Seguimos en el mes del amor, el mes más bello para las personas que sueñan con sentimientos tiernos y sienten ilusión. Es cierto que la vida es más sabrosa amando, y viviendo para alguien que uno considera especial. Como no hay mejor muestra de amor que llevar a tu pareja de viaje, hoy quiero recomendarte algunos hoteles románticos por el lugar donde se encuentran, el servicio que prestan y el ambiente encantador que los rodea. Seguramente te van a querer más, si la sorprendes invitándola un fin de semana a alguno de estos hoteles:
Cumanagoto en Cumaná, descubre el amor en la playa.
Ya Cumaná de por sí es romántica, sobre todo su casco colonial y su imponente castillo. Pero la playa donde está el hotel Cumanagoto es espectacular. Un atardecer allí tomados de la mano, haría escribir hasta al propio Balzac sobre el amor ideal y el amor físico, aquel descubrimiento de sentimientos tan bien descrito en su obra “La Azucena en el Valle”. Todo el ambiente del hotel se presta para la intimidad; sus jardines, piscina, restaurantes y habitaciones.
Playa San Luis, final avenida Universidad, Cumaná, estado Sucre.
Teléfono: (0293) 430.14.00, www.venetur.gob.ve.
Los Frailes en el páramo merideño, el frío tierno.
Dicen que este hotel fue construido por su creador, Alejandro Álcega, con sus propias manos. No se si es cierto pero la bella estructura de paredes encaladas, techos de madera y tejas, además de sus caminos de piedras, le otorgan a esta edificación un toque mágico e irrepetible. Además, el valle donde está ubicado es demasiado bello. Aquí si es verdad que provoca amar con ese amor caballeresco que representó Madame de LaFayette en su obra, La Princesa de Cleves. Esa pasión amorosa unida al sentimiento de honor, se desarrollará en Los Frailes casi sin que te des cuenta.
Carretera Trasandina, Santo Domingo, estado Mérida.
Teléfono: (0212) 976.05.30, www.facebook.com/hotellosfrailesmerida.
Antigua Misión en San Felipe, naturaleza exuberante.
Por cada ventana de las habitaciones de este bello hotel, puedes admirar un bosque maravilloso que se asoma tímido y ansioso por que lo descubras, como ese amor-evasión del cual nos habló Gustave Flaubert en Madame Bovary. El hecho de estar en una misión capuchina asentada en el año 1720, con su museo y capilla incluida, o estar rodeado del jardín botánico privado más espectacular de toda Venezuela, hace que este lugar sea increíblemente romántico y que tu pareja te ame mucho más aquí.
Vía La Marroquina, sector San José, San Felipe, estado Yaracuy.
Teléfono: (0254) 600.00.00, www.hamspa.com.ve.
Villa Caribe en Paraguaná, la alegría del amor.
En este comodísimo hotel de playa, el tiempo parece detenerse y el afecto se siente más intensamente. Quizás sea la combinación entre una playa perfecta, junto a una piscina espectacular y la brisa paraguanera, lo que alegra los sentidos y exalta las emociones hasta sus mejores límites. Estoy seguro que incluso el alma más indiferente tiene que alegrarse y prepararse para ser amada, en este bello enclave del estado Falcón.
Los Taques, sector Puerto Azul, vía El Pico, estado Falcón.
Teléfono: (0269) 250.92.11, www.hotelvillacaribe.com
Selva Negra en la Colonia Tovar, el amor sencillo de las montañas.
El decano de los hoteles en la Colonia Tovar sigue siendo un nido perfecto para el amor; ese amor ilusión que tan bien trazó Marcel Proust en su obra “En busca del tiempo perdido”. Pues en una preciosa cabaña del Selva Negra, estoy seguro disfrutarás con tu pareja ese tiempo que se te había extraviado entre tanta rutina, y podrán renovar esos juramentos de amor que tanto apreciaron al comenzar.
Al lado de la iglesia de la Colonia Tovar, estado Aragua.
Teléfono: (0244) 355.14.15, www.hotelselvanegra.com.
Antigua Misión en San Felipe, naturaleza exuberante.
Por cada ventana de las habitaciones de este bello hotel, puedes admirar un bosque maravilloso que se asoma tímido y ansioso por que lo descubras, como ese amor-evasión del cual nos habló Gustave Flaubert en Madame Bovary. El hecho de estar en una misión capuchina asentada en el año 1720, con su museo y capilla incluida, o estar rodeado del jardín botánico privado más espectacular de toda Venezuela, hace que este lugar sea increíblemente romántico y que tu pareja te ame mucho más aquí.
Vía La Marroquina, sector San José, San Felipe, estado Yaracuy.
Teléfono: (0254) 600.00.00, www.hamspa.com.ve.
Villa Caribe en Paraguaná, la alegría del amor.
En este comodísimo hotel de playa, el tiempo parece detenerse y el afecto se siente más intensamente. Quizás sea la combinación entre una playa perfecta, junto a una piscina espectacular y la brisa paraguanera, lo que alegra los sentidos y exalta las emociones hasta sus mejores límites. Estoy seguro que incluso el alma más indiferente tiene que alegrarse y prepararse para ser amada, en este bello enclave del estado Falcón.
Los Taques, sector Puerto Azul, vía El Pico, estado Falcón.
Teléfono: (0269) 250.92.11, www.hotelvillacaribe.com
Selva Negra en la Colonia Tovar, el amor sencillo de las montañas.
El decano de los hoteles en la Colonia Tovar sigue siendo un nido perfecto para el amor; ese amor ilusión que tan bien trazó Marcel Proust en su obra “En busca del tiempo perdido”. Pues en una preciosa cabaña del Selva Negra, estoy seguro disfrutarás con tu pareja ese tiempo que se te había extraviado entre tanta rutina, y podrán renovar esos juramentos de amor que tanto apreciaron al comenzar.
Al lado de la iglesia de la Colonia Tovar, estado Aragua.
Teléfono: (0244) 355.14.15, www.hotelselvanegra.com. martes, 5 de febrero de 2013
Paris en primavera......
Para mi Paris es la ciudad más romántica que existe en todo el planeta tierra. Confieso que no soy objetivo, porque mi relación con París es absolutamente pasional, pero realmente pienso que París es la ciudad más “Chic” del mundo, la más elegante, la más sofisticada, donde mejor se come y donde se aprende más recorriendo sus calles. Al llegar al aeropuerto Charles De Gaulle y pasar tan rápidamente la aduana, es inevitable pensar que Somerset Maugham tenía razón cuando comentaba en su novela “El Filo de la Navaja”, que París era la única ciudad civilizada donde podía vivir un hombre.
Tantas historias han pasado en París que sería imposible narrarlas en unos párrafos: Juana de Arco fue herida en la Puerta de Saint Honoré, defendiéndola de los ingleses. Santa Genoveva desvió a Atila de París, Enrique II fue herido de muerte en un torneo y Enrique IV apuñalado muy cerca del actual Centro Pompidou, a pesar de haber dicho que Paris bien valía una misa, para convertirse al catolicismo. La guillotina quitó la vida a Luís XVI y a María Antonieta en lo que es hoy la Plaza de La Concordia. Napoleón se hizo coronar Emperador, los alemanes la ocuparon y los aliados la liberaron.
Lo cierto es que hoy en día Paris ofrece unas actividades deliciosas. El museo de arte moderno de la villa de Paris, abrió sus puertas después de una completa renovación. El Louvre sigue siendo el museo más impresionante del mundo, el Museo Rodin muestra, en una escala humana, las mejores esculturas del genio y de su amante Camille Claudel. El Museo D’Orsay contiene obras inigualables de los impresionistas Claude Monet, Camille Pissarro, Degas y Renoir.
Pero ya el solo hecho de caminar a los bordes del río Sena, de tomarse un vino delicioso en cualquier café del barrio latino, o de ir de compras en la rue du Faubourg Saint-Honoré, hacen del viaje a París una experiencia fascinante.
Ahora cuando entre la primavera vale la pena hacer unos paseos hacia la Catedral de Saint Denis, donde están enterrados los reyes de Francia. También al Castillo de Chantilly, que se conserva espectacularmente. Otro paseo cercano a Paris que vale mil veces el viaje, es al Castillo de Fontainebleu, donde vivió Napoleón, o a Veaux-le-Vicomte, muy cerca también, donde vivía el famoso Fouquet, ministro de finanzas de Luís XIV y que fue puesto preso por D’Artagnac.
De cualquier manera ir a Paris en primavera y aprovechar el clima suave para hacer estos paseos que te he recomendado, harán que tu viaje sea inolvidable y que desees volver siempre con su pareja a esta, la verdadera ciudad más romántica del mundo.
COMO LLEGAR:
Air France es la única línea aérea con vuelos directos a París. Además está cumpliendo 60 años sirviendo a Venezuela. www.airfrance.com
DONDE ALOJARSE:
En pleno barrio latino se encuentra el “Hotel du College de France”, que con sus 29 habitaciones muy bien decoradas se caracteriza por ser una empresa familiar, con la calidad de servicio correcta.
Hotel du College de France
7, rue Thenard. Paris V. Teléfono: 01.43.26.78.36, www.hotel-collegedefrance.com Desde 70 hasta 110 euros la habitación
DONDE RESERVAR:
En tu agencia de viajes de confianza, que esté afiliada a AVAVIT, en la línea aérea o directamente en el hotel.
DONDE COMER:
Hoy les voy a recomendar un pequeño bistró lleno de franceses y muy pocos turistas. Se llama “L’Epi Dupin” y sirven un menú delicioso por 20 a 30 euros que incluye queso francés.
L’Epi Dupin
11, rue Dupin, Paris VI. Teléfono: 01.42.22.64.56, lepidupin@wanadoo.fr
DONDE COMPRAR:
El mercado de las pulgas de la “Porte de Clignancourt” sigue siendo fabuloso. En la sección de anticuarios te puedes encontrar a Catherine Deneuve, que es asidua a este mercado.
Galerías Lafayette y Printemps, son las tiendas por departamento más apreciadas por los venezolanos y están situadas en el boulevard Haussmann. Muy buenas ambas, pero caras.
NO OLVIDES:
Visitar la tumba de Napoleón, detrás de la explanada de los Inválidos y no perderte el secreto mejor guardado de París: El Museo de Historia Natural, ubicado en el “Jardin des Plantes”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





