jueves, 25 de julio de 2013

Lima gastronómica

Cenando con una pareja de buenos amigos en el Gámbero Rosso, templo reservado de la cocina mediterránea en Porlamar, nos comentaron que pronto harían un viaje gastronómico hacia Perú, ideado por Isabel Alva Portilla, la dulce y elegante cocinera-propietaria del restaurante Rocoto en la isla.
Nos unimos a ellos y viajamos con la amable Isabel Samanez, directora de Unitravel quien organizó un grupo perfecto, animado y dispuesto a disfrutar cada momento de la travesía. Así que apenas llegamos a Lima dejamos las maletas en el hotel y fuimos caminando al restaurante Osaka, romántico y precioso, donde sirven las mejores gyozas de pato confitado con cebollas caramelizadas que puedas imaginar. Su propietario Diego Herrera, perteneciente a una familia tradicional limeña, ha logrado exportar este delicioso concepto a México, Brasil, Chile y Argentina.
Al día siguiente visitamos el Museo Larco, excepcional y mil veces recomendable, con sus colecciones de arqueología del antiguo Perú. Luego almorzamos en el restaurante Señorío de Sulco, donde su propietaria Isabel Álvarez, ofrece desde hace 27 años los mejores platos regionales peruanos con un sabor superior. Su hijo Flavio Solórzano está al frente de los fogones y los sábados ofrecen un buffet especial, que me sirvió para probar la “Causa Rellena” limeña, el famoso rocoto relleno arequipeño, un cebiche de pulpo especial y un ají de gallina que todavía recuerdo con ganas. Como postre la mazamorra morada me pareció única. Comenzamos este banquete con un pisco cortesía de la casa, que nos alegró en una forma inusual.
Después de la obligada siesta y unas páginas del último libro de Jaime Bayly, “La lluvia del tiempo”, que trata sobre la vida de Zaraí Toledo, la hija no reconocida del expresidente del Perú, fuimos a pasar un rato inolvidable y a tapear en el restaurante Picas, en Barranco. El ambiente era relajado y alegre hasta el delirio. La música escogida por un DJ venezolano, que sabía su oficio como nadie.
Al día siguiente almorzamos en la Antigua Taberna Queirolo, que es un restaurante popular donde sirven un sándwich de jamón del país simplemente inolvidable. No faltaron cebiches, cervezas y papas rellenas. Cenamos en el restaurante Costanera 700, de Humberto Sato, que ofrece platos de fusión japonesa peruana servidos en una forma extraordinaria. El tiradito con salsa de ají amarillo es estupendo, la causa con pulpa de cangrejo sobre una base de papas única y el pulpo grill con crotones de yuca y chimichurri es fuera serie. El último restaurante que visitamos fue Cala, frente al mar. Después del infaltable pisco, probé un ceviche de lenguado encantador y un “isla negra”, que es arroz a la tinta con camarones y reducción de ajíes. El postre fue sorbete de maracuyá y me pareció celestial.
COMO LLEGAR: Volamos con TACA, del grupo Avianca, con aviones nuevos, un servicio correctísimo y saliendo siempre puntual. Se la recomiendo. www.taca.com. DONDE ALOJARSE: Esta vez nos quedamos en el hotel NM en San Isidro. Servicio correcto y precios honestos fue lo que encontré en este lugar. Av. Pardo y Aliaga 300, San Isidro, Lima. Teléfono: (511) 611.10.00, www.nmlimahotel.com. DONDE COMER: Osaka. Comida peruana y oriental de calidad superior. Conquistadores 999, San Isidro, Lima. Teléfono: (511) 222.04.05, www.osaka.com.pe. Señorío del Sulco. Tradición y sabor de las regiones del Perú. Malecón Cisneros 1470, Miraflores, Lima. Teléfono: (511) 441.01.83, www.senoriodelsulco.com. Antigua Taberna Queirolo. El lugar respira historia y momentos gratos de siglos pasados. Av. San Martín 1090, Pueblo Libre, Lima. Teléfono: (511) 460.04.41, www.antiguatabernaqueirolo.com. Madam Tusan. Cocina oriental dirigida por su propietario, el célebre Gastón Acurio. Av. Santa Cruz 859, Miraflores, Lima. Teléfono: (511) 505.50.90, www.madamtusan.pe. Costanera 700. Más de 30 años ofreciendo comida Nikkei de primera. Av. Del Ejército 421, Miraflores, Lima. Teléfono: (511) 421.75.08, www.costanera700.com. Cala. Cocina mestiza mediterránea – peruana deliciosa. Costa Verde, playa Barranquito, Barranco, Lima. Teléfono: (511) 252.91.87, www.calarestaurante.com. DONDE RESERVAR: Isabel Samanez, la directora de Unitravel, vive en la isla de Margarita y su teléfono es (0414)789.19.33. Llámala de mi parte, para que te prepare tu viaje. Unitravel Viajes y Turismo. Av. Santiago Mariño, Porlamar, estado Nueva Esparta. Teléfono: (0295)264.05.09, www.unitravel.com.ve. NO OLVIDES: Visitar el Museo Larco, para que conozcas las maravillas del antiguo Perú. Av. Bolívar 1515, Pueblo Libre. Teléfono: (511)461.13.12 www.museolarco.org.

jueves, 18 de julio de 2013

Madrid en verano

Viajar a Madrid en verano es como reencontrarse con un viejo amor, que el paso de los años ha borrado todo mal recuerdo y sólo quedan las buenas sensaciones. Es que Madrid está viviendo una buena etapa y es ahora una ciudad más iluminada, más limpia, más vibrante.
Al llegar a Madrid si vas sólo, te recomiendo tomes el Metro en el aeropuerto de Barajas que te llevará directamente hasta la estación “Nuevos Ministerios” en el Paseo de la Castellana. Si vas con tu pareja, toma un taxi que por menos de 20 euros y dependiendo del tráfico, en media hora estarán desempacando su equipaje en el hotel. Si son varios amigos, tomen una van en el aeropuerto que por 19 euros le llevarán directo a su hotel. En esta oportunidad nos hospedamos en el Hotel Palace, construido en 1.912 y renovado hace algunos años, conservando toda la solera y tradición de la Madrid de antes. Ubicado en la Carrera San Jerónimo, nos permitió caminar para encontrar a sólo pasos varios sitios de tapas en la calle del Pardo. Como teníamos tanta hambre, al dejar las maletas en el hotel nos fuimos de tapas y encontramos un negocio que nos sirvió un pulpo a la gallega sensacional, unas gambas a la plancha y una botella del suave Altozano Tempranillo La Mancha. Ya ese inicio del viaje nos hizo recordar lo sabroso que se come en Madrid. La obligada siesta madrileña nos ayudó a recuperar fuerzas y en la noche fuimos al Teatro Pavón, para asistir a la comedia clásica de Tirso de Molina “La Celosa de sí misma” y nos enternecimos con la ingenuidad del amor caballeresco. Como era jueves, la entrada costó mitad de precio para llegar a 7,5 euros.
Al día siguiente visitamos el museo Thyssen-Bornemisza, en todo el frente del hotel. La colección permanente y la colección Carmen Thyssen-Bornemisza son sensacionales. Allí disfruté muchísimo una obra del magnífico pintor inglés contemporáneo Lucien Freud. Este nieto del padre del psicoanálisis, realizaba con una fuerza admirable los retratos de sus amigos y nunca de modelos. Hay uno aquí del Barón de Thyssen, que les recomiendo buscar al final de la colección permanente, en la planta baja. Al terminar cruzamos la calle para visitar el Museo del Prado que es toda una joya. Allí disfrutamos de las enormes y bien dispuestas salas con las impresionantes obras de Goya y de Velázquez. Este museo representa una visita obligada, cada vez que vayan a Madrid.
Luego caminamos hacia el Parque El Retiro, que en verano se ve brillante y precioso, y nos montamos en los botes de remo en el laguito, para pasar unos momentos ingenuos y felices como en la infancia. Así se fue perdiendo la tarde y ya nos arropaba la noche cuando caminamos hacia la calle Serrano, en busca de tiendas de moda y librerías para empaparnos con lo mejor de Madrid. Si tienes la oportunidad, agarra tus maletas y vete a Madrid en estas vacaciones. Vas a pasar unos días inolvidables y comprobarás que el dinero mejor gastado, es el que utilizas en viajes que se convierten en recuerdos para toda la vida. COMO LLEGAR: Air Europa (www.aireuropa.com), Santa Bárbara (www.santabarbaraairlines.com) e Iberia (www.iberia.com) vuelan directo Madrid diariamente. Aproveche las ofertas de baja temporada que ofrecen todas las aerolíneas. DONDE ALOJARSE: El Hotel Palace (www.westin.com) TEL: (34)(91)360.80.00 es un verdadero tesoro. Sus camas y almohadas le harán dormir como un sultán, y su ubicación cerca de los museos es excelente. Habitaciones a partir de 210 euros con desayuno incluido. Otra opción más económica es el Best Western Atlántico (www.bestwestern.com) TEL: (34)(91)522.64.80, perfectamente ubicado en el número 38 de la Gran Vía a pasos de todo y muy bien renovado. Su costo es a partir de 100 euros por habitación. DONDE COMER Tantas opciones para comer tapas en Madrid a la hora del almuerzo, esta vez le recomendaremos los restaurantes de la Plaza Santa Ana, que todos son buenos y ofrecen un menú completo por 9 euros, vino incluido. DONDE COMPRAR: El Mercado del Rastro, en la Plaza del Cascorro sigue siendo el mejor, en cuanto a objetos antiguos, mobiliario y curiosidades se refiere. NO OLVIDES: Visitar el museo Reina Sofía, (www.museoreinasofia.mcu.es)

domingo, 14 de julio de 2013

Las posadas del Circuito de la Excelencia son cada vez más y mejores.

Todo comenzó al final de la década de los noventa como un sueño de reunir a las mejores posadas de Venezuela. Las queridísimas Bertha Paula García con su posada El Solar de la Luna en Morrocoy y Aura Ovalles con la Granja Momentos en San Felipe se pusieron las pilas, y reunieron a cinco amigos posaderos fuera de serie que viven en sus aposentos para mejorar la calidad de los servicios que prestan y lograr destacarse sobre todas las demás posadas. Así se unieron la Finca La Huérfana en el páramo tachirense, Hato El Cristero en Barinas y El Encanto en Sanare y nació el Circuito de la Excelencia con cinco aposentos fuera de serie.
Con ese ánimo que sólo un posadero venezolano sabe dónde buscarlo, pese a todos los obstáculos, ellas decidieron que su sueño y forma de vida debían compartirlo con toda Venezuela y darlo a conocer. Fue así como se asesoraron bien y lograron apoyos de Banco Interamericano de Desarrollo y de la Unión Europea, para establecer una norma de calidad que no existía en el país. Fue un proceso largo y muy exigente, así que elaboraron con Fondo Norma unas reglas para la certificación de calidad en las posadas. Pero después hubo que cumplir estas normas, en un proceso de adecuación de todos los procedimientos en las posadas, para lograr obtener el certificado que garantiza la calidad en el servicio.
La primera certificación ENTEC 001 se la otorgó Fondo Norma a la posada Finca La Huérfana, convirtiéndose así en el primer establecimiento en toda Venezuela que obtuvo esta distinción. De esa manera el turista tiene un elemento técnico y objetivo, que le indica la calidad de servicio que recibirá en la posada.
Lo mejor es que este esfuerzo no se quedó entre los cinco miembros originales de la asociación civil, sino que cada día hay nuevos miembros que agregan valor al Circuito y le dan la masa crítica suficiente, como para que todos estos desvelos originales se justifiquen. Ahora son 20 posadas y todas son demasiado buenas: La Estancia La Bravera y la posada Casa Sol en Mérida, la posada Alto Viento en Cubiro, Santa Margarita en el casco histórico de Puerto Cabello, Casa Caracol en la isla de Margarita, Sierra Verde, Casa María y Mocundo por los valles altos de Carabobo, Piedemonte en Táchira y Las García en Choroní, Casa Grande y Tapuy Lodge en el estado Bolívar, Villa Caracol en Los Roques y Los Haticos en el estado Lara forman parte integrante del Circuito de la Excelencia.
Esta iniciativa que se ha expandido tanto, seguramente ayudará a que todas las demás posadas que existen en Venezuela asuman la calidad del servicio como una pasión, tal como la viven en el Circuito de la Excelencia. Yo defino esta actitud como una obsesión positiva por la calidad, con la cual posaderos y huéspedes ganamos una experiencia de alojamiento inolvidable, que nos ayuda a querer aún más a nuestro bello país. DONDE INFORMARSE: En la página www.circuitodelaexcelencia.com obtendrás toda la información sobre las posadas del circuito. DONDE RESERVAR: Las reservaciones se pueden hacer directamente en las posadas del Circuito de la Excelencia, www.circuitodelaexcelencia.com, o llamando a los siguientes teléfonos: Posada El Solar de la Luna en Morrocoy, estado Falcón: (0259) 881.10.10 Granja Momentos, en San Felipe, estado Yaracuy: (0254) 231.01.53 Hato El Cristero en Barinas, estado Barinas: (0273) 223.50.60 Finca La Huérfana cerca de El Cobre, estado Táchira: (0277) 514.29.66 Posada El Encanto en Sanare, estado Lara: (0253) 449.02.53 Posada Sierra Verde cerca de Bejuma, estado Carabobo: (0249) 414.76.04 Posada Las García en Choroní, estado Aragua: (0243) 991.10.56 Posada Alto Viento de Cubiro, estado Lara: (0253) 514.80.93 Posada La Bravera cerca de La Azulita, estado Mérida: (0212) 978.26.27 Posada Piedemonte en San Cristóbal, estado Táchira: (0276) 347.30.29 Santa Margarita en Puerto Cabello, estado Carabobo: (0242) 361.71.13 Casa Sol en Mérida, estado Mérida: (0274) 252.41.64 Posada Mocundo cerca de Aguirre, estado Carabobo: (0414) 348.59.44 Casa Grande en Ciudad Bolívar: (0212)993.29.39 Tapuy Lodge en Canaima: (0212)993.29.39 Casa María en Canoabo, estado Carabobo: (0249)808.02.97 Villa Caracol en Los Roques: (0237)414.55.66 Casa Caracol en la isla de Margarita: (0295)416.84.39

domingo, 30 de junio de 2013

Nueva Orleans es magia y color

Nueva Orleans es una de las ciudades más interesantes de los Estados Unidos, por la mezcla de culturas, razas, colores y sabores que allí se encuentran. Fue fundada en el año de 1.718 por el francés Jean-Baptiste Lemoyne, con el nombre de la Nouvelle-Orleans. En 1.763 fue cedida a la corona española por el tratado de París y luego, en 1.801, Napoleón devuelve la Louisiana a Francia, para luego venderla a los Estados Unidos por 15 millones de dólares en 1.803.
En 1.794 el Cabildo español obligó a construir todas las casas de Nueva Orleans en ladrillo de adobe, lo que hizo que esta ciudad adquiriera su arquitectura tan exquisita. En 1.840 Nueva Orleans tenía 102.000 habitantes, y era la cuarta ciudad de los Estados Unidos, pero como la cuidad fue construida por debajo del nivel del mar, sufrió muchísimo con el huracán Katrina en el año 2005. Por eso la población de Nueva Orleans pasó de casi 500.000 habitantes en el año 2.000, a 192.00 en el año 2006. Nuestra aventura comenzó cuando llegamos directo al barrio francés en el centro de Nueva Orleans. Dejamos nuestras maletas en el hotel, y caminamos por Bourbon Sreet para regocijarnos con esa mezcla rara de alegría, ingenuidad juvenil y misteriosa complicidad, que le otorgan un carácter exclusivo a esta ciudad. Nueva Orleans es una de las pocas ciudades de Estados Unidos, donde puedes caminar por todos lados con licor en la mano, con tal de que el envase no sea de vidrio. Inevitablemente en nuestro recorrido nos unimos a decenas de jóvenes caminando de un lado para otro del barrio francés, trago en mano, buscando diversión en cualquiera de los bares con música en vivo que hay en la ciudad. Después de pastorear mi alegría con mi esposa por varios locales escuchando versiones de Louis Armstrong, Duke Ellington y Ella Fiztgerlad, me retiré a dormir exhausto pero contento por estar en esta bella ciudad. Al día siguiente fuimos al mercado libre, o “french market”, a comprar unas máscaras de carnaval con plumas que son famosas aquí. Artesanía, platería, sombreros, collares de fantasía y curiosidades se encuentran en abundancia a precios de regateo en este bazar. Luego paseamos en tranvía por el Garden District, nos montamos en un coche tirado por caballos en el centro, y al final de la tarde recorrimos en un bote a vapor, el río Misisipi.
Nueva Orleans es una ciudad fascinante por la mezcla de culturas, colores y sabores que aquí confluyen. Ven a Nueva Orleans con tu pareja, para que disfrutes como nunca has disfrutado en toda tu vida. COMO LLEGAR: No hay vuelos directos entre Caracas y Nueva Orleans, pero puedes ir vía Atlanta con Delta, www.delta.com. Otra opción es ir a Miami en avión, alquilar un carro e ir a Nueva Orleans por tierra. Son 1.073 kilómetros, pero el viaje vale la pena. DONDE ALOJARSE: Esta vez llegamos al hotel Prince Conti, en el 803 de Conti Street, New Orleans, LA 70112, teléfono: 1-800-366.27.43, www.princecontihotel.com que resultó buenísimo. Tiene 76 habitaciones, bien dispuestas en un edificio con arquitectura del siglo XIX ubicada a pasos de la famosa Bourbon Street.
DONDE COMER: Prueba los famosos “beignet” de Nueva Orleans, en el “Café du Monde” que está frente al río Mississippi en el 800 Rue Decatur, Fench Quarter, New Orleans 70116. Teléfono: (504) 587.08.33, www.cafedumonde.com Comida lujosa y clásica en el restaurante “Commander’s Palace”, 1403 Washington Avenue, Garden District, New Orleans 70130. Teléfono: (504) 899.82.21, www.commanderspalace.com Sándwiches ricos de Nueva Orleans los probarás en el Café Maspero, a un lado del barrio francés, en el 601 Rue Decatur, French Quarter, New Orleans 70116. Teléfono: (504) 523.62.50. En éste restaurant no aceptan tarjetas, pero es baratísimo NO OLVIDES: Visitar la tumba de Marie Laveau, la reina del vudú. Ésta es la segunda sepultura más visitada en los Estados Unidos y queda en el cementerio de Saint Louis, al norte del barrio francés. Dicen que esta mujer nacida en 1.801 de madre dominicana y padre francés, fue a misa cada día de su vida. Como peluquera atendía a las señoritas de la alta sociedad, y a la vez les pronosticaba su futuro en el amor. Escuchar jazz en uno de los numerosos locales del barrio francés. Te recomiendo el Snug Harbor Jazz Club, ubicado en el 626 Frenchmen Street, Nueva Orleans. Teléfono (504) 949.06.96, www.sungjazz.com .

sábado, 18 de mayo de 2013

La Tortuga: Paraiso encantado

La isla de la Tortuga es la segunda isla más grande de Venezuela, y resulta que está prácticamente deshabitada por seres humanos. Eso significa que todavía se puede apreciar la naturaleza virgen, sin que se noten las cicatrices que nuestras huellas dejan por donde pasamos. La fauna marina es abundante y El color de la arena es blanquísimo en toda la isla, y el agua es casi transparente, por eso La Tortuga es uno de los tesoros mejores guardados de nuestra geografía. A La Tortuga no es fácil llegarle; uno tarda tres horas aproximadamente en peñero desde Carenero, Puerto La Cruz, o desde Margarita. Claro, en lanchas más rápidas el tiempo es menor. Otra forma de llegarle a la isla es en avioneta, que tardan unos 50 minutos desde el aeropuerto de Caracas en Charallave, pero sólo las pequeñas pueden aterrizar porque la pista es muy corta y de arena. Nosotros tomamos un bote en Carenero para emprender nuestra aventura soñada. El día precioso y el mar tranquilo nos ayudaron a entusiasmarnos más con la travesía. Al final de nuestro trayecto llegamos a Cayo Herradura, que es un islote precioso al norte de la isla. Este lugar es ideal para ponerse una máscara y sumergirse durante horas en las tibias aguas, para regalarse la vista con la cantidad de peces que allí se encuentran. Pasamos al lado de “Los Tortugillos”, que son dos formaciones pequeñas muy cerca de la costa y nadamos cerca de unos arrecifes llamados “Los Palanquines”. Rodeando la parte norte de la costa llegamos a “Punta Delgada”, que es el lugar donde uno encuentra ciertos vestigios de civilización humana: la única posada de la isla, una ranchería de pescadores ocasionales y el puesto de la marina. A un lado está la pista de aterrizaje y una bahía protegida, ideal para anclar los veleros que vienen de todos lados del mundo. Nos adentramos caminando un par de horas desde la cabecera de la pista hacia el interior de la isla, buscando unos pozos de agua y conociendo este lugar tan desolado e interesante. Los pescadores margariteños que encontramos en el camino, nos contaron que con suerte encontraríamos algunos chivos realengos en el trayecto. Al final resultó que los pozos estaban secos y que no vimos ningún chivo, pero disfrutamos tanto nuestra excursión, que no consideramos haber perdido el tiempo. Salimos de nuevo a Punta Delgada por un médano hermoso que termina en la costa oeste, y pudimos observar las huellas recientes de una tortuga depositando sus huevos en la arena. Luego tomamos nuestro bote para conocer la zona de Carenero al sur de la isla, que es una ensenada con salinas rodeadas de manglares. Aquí los holandeses establecieron explotaciones de sal durante muchos años, y el lugar también es precioso. Definitivamente La Tortuga es una de las islas más bellas e increíbles del mundo, solo falta que te animes y vengas a conocer esta maravilla que la naturaleza quiso estuviera en Venezuela. Eso sí, aprende a viajar sin dejar huellas y trae de vuelta a tierra firme, todo lo que llevaste y utilizaste. DEBES LLEVAR A LA TORTUGA: ● Ropa muy fresca, que te cubra del sol. ● Varios trajes de baño. ● Protector solar en abundancia. ● Sombrero. ● Lentes de sol. ● Linterna. ● Máscara de bucear. ● Zapatos o sandalias de agua.

Puerto Ayacucho: Magia en el Amazonas

Puerto Ayacucho es la capital de estado más joven que existe en Venezuela. Fue fundada apenas en 1.924 y cuatro años después la convirtieron en capital del territorio. Es que estas selvas eran muy violentas y la capital anterior, San Fernando de Atabapo, quedaba muy lejos del poder central y había que atravesar los raudales de Atures y Maipures, para poder llegar a ella. En 1.800 Humboldt exploró toda esta zona, para documentar la insólita unión natural del río Amazonas con el Orinoco, por medio del Brazo Casiquiare. Codazzi también vino en 1.837, a reconocer esta geografía tan especial que todavía hoy en día nos asombra. La historia cuenta que más de treinta gobernadores perdieron la vida en Amazonas entre los años de 1.831 y 1.902. Tomás Funes: “El Terror del Amazonas”, fue dueño de estos territorios cuando el caucho y el balatá eran los principales motores económicos de la selva. Al final, Funes murió fusilado en la Plaza Bolívar de San Fernando de Atabapo, por el guerrillero anti-gomecista Arévalo Cedeño. Al llegar a Puerto Ayacucho, impregnados con tantas historias, nos fuimos al “Mercado de los Indios” que resulta interesantísimo y allí compramos cestas yanomamis, collares piaroas, pulseras guajibas, artesanía yekuana. Enfrente del mercado se encuentra una joya única en Venezuela: El Museo Etnológico Enzo Cecarelli. Aquí hay cuatro salas, en las cuales se presenta la forma de vida de las etnias más numerosas del estado Amazonas. Ninguna visita a Puerto Ayacucho está completa, sin una visita a esta exhibición de nuestras tradiciones originales. Al salir del museo, a solo una cuadra, encontramos la Plaza Bolívar y a la Catedral de Puerto Ayacucho. En el techo de la Catedral hay una pintura de Cristo crucificado, que tiene un efecto visual muy curioso; si uno se queda mirando hacia arriba mientras camina por la iglesia, la mirada del Cristo te sigue. Después de la Catedral fuimos a pasear por los alrededores de Puerto Ayacucho, y visitamos el balneario de “Pozo Azul”, que es un manantial precioso. También fuimos al Parque Nacional “Cerro Pintado”, donde se encuentran los petroglifos más grandes hasta ahora encontrados en Venezuela; tienen 5.000 años de antigüedad y están hechos en una roca altísima. Desde allí continuamos por la carretera y vimos la “Piedra de La Tortuga”, enorme y serena. Finalmente llegamos al famoso “Tobogán de la Selva”, que es un chorro enorme sobre una laja, desde la cual uno se deja resbalar hasta caer en una piscina natural enorme. Realmente Puerto Ayacucho es un lugar mágico, como no hay otro en Venezuela. Te recomiendo que lo conozcas con tu pareja o familia, para que quieras aún más a este bello pedacito de tierra que Dios nos prestó para vivir y morir. COMO LLEGAR: Se puede ir por tierra desde Caracas, vía San Fernando de Apure, montando tu carro en la chalana del Orinoco. El trayecto es bonito todo, y toma unas nueve horas desde Caracas, manejando constante. Por aire Conviasa, teléfono: 0-500-CONVIASA, vuela desde Maiquetia a Puerto Ayacucho ofreciendo un servicio a bordo muy correcto. DONDE ALOJARSE: El mejor hotel de Puerto Ayacucho es sin lugar a dudas el “Gran Hotel Amazonas”, teléfono: (0248) 809.00.99, recientemente remodelado por la Gobernación y muy bien situado. La mejor posada de la zona es “Orinoquia”, justo al borde del río Orinoco y propiedad de Cacao Travel, teléfono: (0212) 977.12.34. Esta posada es realmente espectacular, y queda a solo quince minutos de Puerto Ayacucho. DONDE COMER: El mejor “Lau-lau” en cartocho que me he comido en mi vida, ha sido en el restaurante “El Túnel de La Estancia”, de Puerto Ayacucho. Venía envuelto en su papel de aluminio y muy bien aderezado con aceitunas, cebollas y especias. Lo acompañamos con “Cabeza de Gallo”, que es una especie de arroz de mañoco, y le echamos bastante “Catara”, que es el picante de la selva y le dio un sabor imborrable. NO OLVIDES: Llevar mucho protector solar, repelente para insectos, un sombrero para protegerte del sol y un buen libro como “Cartas de una desconocida” escrito por Stephan Zweig, para que comprendas mejor las dimensiones pasionales del amor no correspondido, por medio de la pluma de este genio austriaco que puso fin a su vida tristemente en Brasil. Hacer “rafting” de aguas bravas por el Orinoco, con Javier Vielma, que es un experto conocedor de estas latitudes. Su compañía “Tadae”, queda justo en la Plaza de Los Indios. Pasear por los rápidos de Atures es una experiencia que nunca olvidaras.

miércoles, 24 de abril de 2013

Ocumare de la Costa: Selva y playa en un mismo lugar.

Ocumare es un pueblo tranquilo y sereno, que tiene una iglesia colonial espectacular frente a la plaza Bolívar. Allí entre tambores y devoción transcurren con ingenuidad desde hace siglos, las más limpias tradiciones de los pobladores. La última vez que fui dejamos las maletas en la posada y salimos enseguida a caminar por la arena hacia “La Punta”, que marca uno de los extremos de “El Playón”. Mientras caminábamos pudimos recordar un episodio triste de nuestra guerra de independencia, en el cual Simón Bolívar tuvo que huir hacia Curazao desde esta playa, dejando tras él cientos de cañones, algunos soldados, y sus esperanzas de fundar la Tercera República. Ensenada bucólica Después de esas cavilaciones nos fuimos a “La Boca”, que es el lugar donde el río de Ocumare desemboca en el mar, para tomar un peñero y visitar una de los lugares más hermosos de la costa venezolana: La Ciénaga. Unos quince minutos fue todo lo que nos tomó llegar a esta ensenada que, protegida de las olas, recibe a los turistas con serenidad y paciencia. En La Ciénaga parece que el tiempo se detuviera, los sonidos se apagaran y la naturaleza nos envolviera, dejándonos como única preocupación el tratar de prolongar estos momentos de felicidad absoluta. Allí paseamos en kayak, buceamos, nadamos, caminamos y almorzamos el pescado más fresco que podíamos esperar. Después de nuestra obligada siesta y unas pocas páginas de la obra “Siempre ocurre lo inesperado”, del francés André Maurois, regresamos a nuestra hermosa posada de “El Playón”. Unos delfines juguetones fueron nuestros compañeros durante el trayecto, mientras el peñero luchaba contra el fuerte oleaje que conseguimos de vuelta. Playas espectaculares Al día siguiente tomamos carretera de nuevo, pero esta vez para ir a las playas de Cata y Cuyagua, que sí tienen acceso terrestre. Éstas son las playas consentidas de los habitantes de Maracay, que no pierden oportunidad de venir a visitarlas. La playa de Cata es espectacular; ancha y larga, llena de palmeras y con todos los servicios. El agua es clara, el oleaje fuerte y la vista hermosa, porque la playa tiene forma de bahía y en un extremo hay un islote precioso, que parece unirse a la tierra. Allí está “Catica”, una playita pequeña a la cual una vez fui caminando, pero más fácil es llegarle en peñero. La playa de Cuyagua está unos kilómetros más delante de Cata, pasando por una carretera llena de curvas, pero con una vista hermosa sobre el mar. La playa es enorme, con una franja de arena fina muy ancha y larga, abierta sin protección al mar, lo cual permite un oleaje fuerte adorado por los surfistas. Eso sí, en Cuyagua hay pocas palmeras y es aconsejable llevarse una sombrilla de esas playeras, para protegerse del intenso sol. La verdad es que Ocumare de la Costa y todas sus playas cercanas, son un regalo que la naturaleza ha puesto allí para que las disfrutemos con mucha consciencia. Apenas puedas visita este tesoro enclavado en el estado Aragua, para que purifiques tus sentidos con tanta belleza. COMO LLEGAR: Ocumare de la Costa queda a unos 45 minutos de Maracay, por una carretera bella pero muy curveada, que atraviesa el Parque Nacional Henry Pittier. Conduce muy despacio por aquí, para que aproveches cada pedacito de naturaleza que veas, y para que tus pasajeros no se mareen. DONDE ALOJARSE: Una buena muy opción de alojamiento es la Posada María Luisa, en pleno pueblo de Ocumare de la Costa, detrás de la iglesia. Es una casona colonial de esas antiguas, donde parece que salieran muertos cada noche. Nada de eso verás, pero lo que sí notarás es que las habitaciones son comodísimas, y que los precios y el servicio son súper-honestos. Calle Comercio, Ocumare de la Costa, estado Aragua. Teléfono: (0243) 993.11.84 DONDE COMER: Desayuna y cena en tu posada, es lo mejor que puedes hacer. Almuerza un pescadito fresco con tostones en cualquier kiosco de la playa de Cata, que vas a salir bien satisfecho. NO OLVIDES: Úntate mucho protector solar y llévate repelente contra insectos, por si acaso llegas en temporada de plaga. Pídele a la gente de tu posada que te arregle un paseo a La Ciénaga, que te va a fascinar el lugar. Llévate un buen libro como “Siempre ocurre lo inesperado” de André Maurois, para que pases una tarde serena entre tantas playas bellas.