miércoles, 27 de julio de 2011

Sao Paulo: Metrópolis fascinante

Ya conocía parte del Brasil, ese enorme y precioso país tropical, pero no conocía su ciudad más cosmopolita: Sao Paulo. Las buenas amigas Martha Perales y Alicia Leal de la Embajada de Brasil y la línea aérea TAM, invitaron a un conjunto de periodistas hace sólo unos días para recorrer esta impresionante urbe, en un viaje perfecto por su organización, por la amabilidad de nuestras anfitrionas y además por el grupo que resultó alegre, muy profesional y divertidísimo.
El mismo día que llegamos nos llevaron al Museo de la Lengua Portuguesa, que me pareció único en el mundo. Luego fuimos a la Pinacoteca, www.pinacoteca.org.br, ubicado en un edificio precioso que era el antiguo liceo de artes y oficios de la ciudad. Entre obras de Rodin y cuadros de autores brasileños, nos asombramos con este museo de arte más antiguo de Sao Paulo.
Después de hacer una alto para almorzar en una churrasquería deliciosa, el grupo cada vez más contento fue descubriendo palabras portuguesas divertidas y a compenetrarse con esa complicidad ingenua, que tanto ayuda al espíritu en los viajes. Visitamos el Museo del Fútbol, www.museudofutebol.org.br, que nos encantó y cerramos la noche cenando en un restaurante muy lujoso llamado Terraco Italia, en lo alto de una torre con la mejor vista sobre Sao Paulo. Entre las fotografías para el recuerdo y la placa en la pared que recordaba la visita de la Reina Elizabeth de Inglaterra a este establecimiento, la unión del grupo se consolidó alrededor de nuestras sonrisas y de la sensual palabra portuguesa “gostoso”, que traducía nuestra dicha casi infantil por estar en esta vibrante ciudad.
El programa de visitas fue muy completo e incluyó los mejores restaurantes, asistimos a una obra de teatro, fuimos de compras a lugares insólitos, recorrimos el barrio japonés, el Museo de Bellas Artes, el Mercado Municipal y todo lo que uno puede hacer en cuatro días en esa bella ciudad.
Sao Paulo es una ciudad fascinante que bien vale la pena visitar, por algo recibe más de dos millones de turistas al año. Este viaje fue encantador, y quedará para siempre en la colección de momentos bellos de nuestra vida.

COMO LLEGAR:

Fuimos a Sao Paulo con TAM Airlines, www.tam.com.br, teléfono: 0-800-100.85.86, que vuela diariamente desde Maiquetía a Sao Paulo. Servicio excelente, puntualidad impecable, aviones cómodos y personal amable. El vuelo dura 5 horas y media. Como TAM pertenece al grupo Star Alliance, las millas se acumulan con muchas líneas aéreas mundiales.

DÓNDE ALOJARSE:

Esta vez nos alojamos en el hotel Bourbon Convention Ibirapuera, www.bourbon.com.br, muy bien ubicado enfrente a un centro comercial enorme. Ideal para negocios, el complejo posee más de 600 habitaciones y muchos salones para reuniones. Sin lujos ni pretensiones, el hotel llenó nuestras expectativas y lo recomendamos.

DONDE COMER:

Carnes de primera en la churrasquería “Fogo de Chao”, www.fogodechao.com.br,
Las mejores pastas en el ambiente más romántico de Sao Paulo, en alguno de los seis restaurantes de la Familia Mancini, www.waltermancini.com.br, que están en una calle preciosa y muy animada, uno al lado del otro.
La tradición indica que los sábados en Sao Paulo se almuerza Feijoada en la familia. Fuimos al restaurante “Bolinha”, www.bolinha.com.br, a probar el famoso plato brasileño y nos encantó a todos.

DONDE COMPRAR:

Los sábados hay que ir al mercado de la Plaza Benedito Calixto, porque es precioso, pequeño y venden antigüedades de todo tipo al aire libre.
La calle Oscar Freire está llena de boutiques de moda, cafés y galerías de arte. Es un lugar ideal para ver y ser visto; gente bella y snob saludándose como si lo hubieran ensayado, lujo y glamour en cada esquina.
En el barrio japonés de Liberdade venden todo tipo de baratijas orientales, y los domingos hay un mercado libre con tarantines de comida y recuerdos.
La calle 25 de marzo es el lugar más popular de compras en Sao Paulo. Dicen que es peligroso, pero yo vi policías en cada esquina, por lo que no sentí ningún peligro. Venden ropa muy barata, disfraces, zapatos y artículos de todo tipo.
El Centro Comercial Iguatemi en Jardim Paulistano es lujosísimo; la joyería Tiffany & Co recibe a los asistentes en la fachada, pero adentro están las boutiques de Chanel, Bulgari, D & G, Lacoste, Vuitton y muchas otras que revelan el enorme mercado del lujo que hay en Sao Paulo.

DONDE RESERVAR:

En tu agencia de viajes de confianza o en la línea aérea y hotel que escogiste.

NO OLVIDES:

Tener la vacuna de la fiebre amarilla al día, por si acaso te la piden. Visitar el Museo de la Lengua Portuguesa en la Estación de la Luz, www.museudalinguaportuguesa.org.br, es novedoso y realmente espectacular.
Comer sándwiches de mortadela y pasteles de bacalao, que son los platos populares de Sao Paulo, en el Mercado Municipal, que está en un edificio espectacular.


Los Viajes de Montenegro radio se transmite de lunes a viernes a las 11:00am por la 100.7fm., la Radio del Ateneo de Caracas.


martes, 26 de julio de 2011

Los Viajes de Montenegro en San Felipe con Iroska León.

http://youtu.be/Ly3LzIFzQCQ

Los Viajes de Montenegro en Maracaibo, con María de los Ángeles Gallego.

http://youtu.be/ZQv-nMrIRWk

Lo mejor del turismo venezolano en el año 2010

Elaborar un inventario de los mejores hoteles y posadas de Venezuela no resulta una tarea fácil, porque hay riesgos al emitir juicios, podemos desagradar a algunos y además las percepciones a veces nos pueden engañar. Sin embargo por cinco años consecutivos les hemos presentado  nuestra lista, como un tributo a los establecimientos que se esforzaron para brindar un excelente servicio a los turistas. Nos basamos en criterios objetivos como mantenimiento de instalaciones, relación calidad – precio, servicio, decoración y encanto del lugar, que clasificamos con puntos en una escala de uno a veinte. Después de pasar muchísimas horas viajando, anotando, midiendo tiempos y evaluando servicios, los resultados este año fueron los siguientes:

Hoteles:   

J.W. Marriott Caracas: El hotel más lujoso.
Este hotel sigue siendo el más lujoso de Venezuela, y nadie ha podido destronarlo en estos últimos años. Ideal para altos ejecutivos que visitan nuestra capital
Avenida Venezuela, urbanización El Rosal, Caracas. Teléfono: 909.71.11, www.marriott.com

Gran Hotel Amazonas, en Puerto Ayacucho: El mejor hotel temático.
         Construido en la década de los años cincuenta, este pequeño hotel posee un encanto selvático único. La mejor de opción de alojamiento en la capital de Amazonas.
Calle Amazonas con Evelio Roa, Puerto Ayacucho, estado Amazonas. Teléfono: (0248)809.00.99

Villa Caribe en Paraguaná: El mejor hotel de playa.
El área de piscinas y la impecable playa, hacen de este hotel un paraíso de los amantes del sol.
Vía Villa Marina – El Pico, Los Taques, estado falcón. Teléfono: (0269)250.92.11, www.eurobuilding.com.ve.  

Trinitarias Suites en Barquisimeto: El hotel boutique del año.
Este hotel fue muy bien construido y mejor decorado. Ubicado en el Centro Comercial Las Trinitarias, representa un concepto de hotelería mundial, en el centro del país.
Avenida Los Leones, Barquisimeto, estado Lara. Teléfono: (0251)230.40.00, www.hoteltrinitarias.com.

Margarita Lagunamar: El mejor hotel para ir con niños.
Instalaciones impresionantes para  niños: Piscina de olas, toboganes de agua, piscina-parque infantil, laguna para esquiar, piscina olímpica, una playa espectacular, discoteca para jóvenes y los mejores shows familiares.
Sector Apostadero, vía Pampatar, isla de Margarita, estado Nueva Esparta. Teléfono: (0295)400.40.33, www.lagunamar.com.ve

Posadas:

Acuarela en Los Roques, la mejor posada de playa.
No es barata pero cada bolívar vale aquí oro en servicio, encanto, gastronomía y decoración. Los paseos a cayos cercanos son obligatorios, pues este parque es uno de los lugares más bellos de Venezuela.
El Gran Roque, Archipiélago Los Roques. Teléfono: (0237) 221.12.28. www.posadaacuarela.com.

Wakú Lodge, en Canaima. La mejor posada  de selva.
Presidentes extranjeros y príncipes europeos visitan esta posada, ubicada al borde de la laguna de Canaima. Decoración exquisita y ambiente mágico, con todas las comodidades. Excursiones al Salto Ángel.
Parque Nacional Canaima, estado Bolívar.
Teléfono: (0286) 962.05.59, www.wakulodge.com


Granja Momentos. La mejor posada de ciudad.
Sus propietarios Aura Ovalles y Efraín Pérez conocen mejor que nadie el arte de la hospitalidad. El servicio inmejorable y el lugar encantador.
Avenida Alberto Ravell, Cascabel Norte, Urb. La Montaña, San Felipe, estado Yaracuy. Teléfono: (0254)231.01.53, www.momentos.com.ve.



Sierra Verde en Bejuma: La más romántica.
Situada en una pequeña hacienda de café, las cabañas de esta posada están entre un bosque precioso. Al “spa”  llega agua silvestre de una cascada,  y la churuata – comedor está decorada con un gusto exquisito. Todo el lugar es cautivador.
Carretera Camino Verde – El Dorado, Bejuma, estado Carabobo.
Teléfono: (0414) 340.10.90


Finca La Huérfana en el páramo tachirense, aquí la vida es bella.
Jenny Martínez y Manuel Tallafero, sus propietarios, viven en la posada.  Las cabañas están dispuestas en un estrecho valle andino, repleto de vegetación y riachuelos. El frío del páramo, las chimeneas y la excelente comida, hacen la vida más bella en esta posada.
Carretera Trasandina, Páramo El Zumbador, a 5 kilómetros de El Cobre, estado Táchira. Teléfono: (0277) 514.29.66, www.circuitodelaexcelencia.com.  

Yutajé: campamento en la selva amazónica.




Tenía mucho tiempo sin visitar Yutajé, que es un pequeño campamento  al norte del estado Amazonas, donde la naturaleza virgen es la que se impone en un paisaje limpio y exuberante. En la década de los cincuenta, un aventurero italiano de nombre José Raggi vino a estas selvas explorando los valles cercanos a San Juan de Manapiare. José se enamoró del lugar y de una mujer de la zona, que lo animó a construir un pequeño campamento con varias churuatas al borde del río. Las condiciones no eran fáciles porque José tenía que navegar unas seis horas por el hermoso, pero pequeño río, para llegar al poblado más cercano, precisamente San Juan de Manapiare, a reabastecerse con gasoil, alimentos y enseres. Además, fundar un campamento en la selva por aquellos tiempos, encerraba peligros complicados de enfrentar; tigres, culebras, poca comunicación, ningún servicio médico, etc.
José comenzó a traer turistas a la zona a partir de los años sesenta, y desde ese entonces el campamento Yutajé se ha convertido en un punto de referencia, para viajeros aventureros, científicos y exploradores. José murió hace algunos años pero su hijo, José Félix Raggi, continuó con el entusiasmo de su padre luchando contra las adversidades y lleva su campamento con el mayor cariño y esfuerzo.
Esta vez visitamos a José Félix en un pequeño avión, que despegó desde el aeropuerto Metropolitano en Charallave. Fueron dos horas de recorrido con una vista preciosa sobre los llanos de Guárico, hasta sobrevolar Cabruta y encontrarnos con el imponente río Orinoco. Vimos el pueblo de Caicara desde el aire, para luego seguir nuestro trayecto hacia el sur y adentrarnos en la jungla venezolana. La serranía de La Cerbatana a un lado, Las Nieves abajo, selva profunda por doquier, Sabana Cardona, el cerro Guanai y al final llegamos a una serranía que franqueaba un valle precioso, al norte de San Juan de Manapiare.
Aterrizamos después de disfrutar el paisaje del cerro Yaví y las dos cascadas características de Yutajé, para llegar a un campamento muy simple, pero bello, al borde de un río con su selva de galería. José Félix nos esperaba con su amabilidad serena de siempre, en la casa central que sirve de comedor, cocina y lugar de descanso para los turistas.
Nos acomodaron en una hermosa churuata que tiene dos cuartos con sus baños, ventilador de techo y dos camas en cada cuarto, donde reposamos un rato antes de subir en curiara al río cercano. El paseo fue corto en interesante. Como no había llovido en días, tuvimos que bajar de la curiara en varios lugares bajos, para empujar la curiara y seguir el paseo. Llegamos a una cascada preciosa, donde el agua salta con fuerza entre grandes rocas grises, y forma pozos ideales para un chapuzón. Pasamos horas rodeados por la naturaleza virgen y el sonido del agua fría que bajaba del cerro. Volvimos contentos al campamento porque nos esperaba una cena deliciosa, que disfrutamos hasta altas horas de la noche mientras admirábamos el cielo lleno de estrellas como sólo lo he visto en Yutajé.
        
COMO LLEGAR:
No hay forma de llegar por tierra a Yutajé, solamente en avionetas pequeñas. La pista de tierra es muy buena y está bien orientada, pero no acepta aviones grandes. Empresas de alquiler de aviones como Amazonair, teléfono: (0239) 225.19.17, www.amazonair.com,  prestan el servicio de transporte desde el aeropuerto de Caracas en Charallave.
DONDE ALOJARSE:
En una de las churuatas del Campamento Yutajé, que están rodeadas de naturaleza. Llama a José Félix Raggi al (0416) 735.30.22
DONDE COMER:
En la posada comerás rico, comida sencilla y casera muy buena. No hay otras opciones.

NO OLVIDES:
Lleva repelente para insecto, protector solar, un sombrero, linterna y ropa muy fresca. Unos zapatos de agua te van a ayudar, porque de seguro irás al río muchas veces y te bañarás en los pozos de la cascada. No te olvides de tu cámara de fotos.

Los Viajes de Montenegro se transmite de lunes a viernes a las 11:00am por la 100.7, la radio del Ateneo de Caracas.



La Grita: Devoción en el páramo tachirense.




Una de las peregrinaciones más hermosas y conmovedoras que ofrece la tradición religiosa venezolana, es la del Santo Cristo de La Grita, en el páramo tachirense. En la víspera de cada 6 de agosto, los 90 kilómetros de solitaria carretera trasandina que une a San Cristóbal con el tranquilo pueblo de La Grita, se atiborran de personas en procesión caminando con fervor por las inclinadas cuestas. Mientras los fieles rezan sus oraciones acortando las interminables horas que dura el trayecto, los lugareños ofrecen en el camino un famoso “pan peregrino” especial y delicioso, que sólo se fabrica entre el 3 y el 7 de agosto para la ocasión. Toda la noche pasan por la carretera grupos de fervientes devotos, quienes vienen a La Grita a pagar  las promesas cumplidas. Los espera en una capilla de la iglesia del Espíritu Santo, el milagroso Cristo que desde hace 400 años es objeto de veneración y contemplación reverencial.
Cuenta la leyenda que el primer milagro del Santo Cristo de La Grita, se realizó apagando un voraz incendio que devoró el pueblo. Sus manos quemadas son prueba fehaciente del hecho, dicen los cronistas populares de la zona. Cuando Simón Bolívar visitó La Grita, en su ruta de la Campaña Admirable por los Andes, rindió culto a la milagrosa imagen y no se atrevió a darle la espalda cuando abandonó la capilla. Por eso todos aseguran que el Libertador salió del oratorio  caminando hacia atrás, con la mirada fija en el enorme crucifijo.
Lo cierto es que siendo una visita obligada del páramo tachirense, La Grita es uno de los típicos pueblos andinos donde provoca pasar unos días de vacaciones inolvidables. La gente es amable y educada, los paisajes son preciosos, las plazas limpias, la comida rica y el clima templado. Cuando las nubes bajan del páramo, en casi todos los atardeceres, los edificios del pueblo y sus árboles adquieren una fascinación particular.
Esas tardes son ideales para acercarse a una pequeña casa de la carrera 2, que alberga el Museo del Recuerdo de la Humanidad. Al entrar en ese reducto de las tradiciones, sentí un orgullo especial por ser venezolano. Aquí está una colección de piezas antiguas invalorables, que Ramón Díaz Camacho consiguió en los lugares más insólitos de Los Andes, y que su hijo conserva para el deleite de todos los visitantes. Desde la condecoración que recibió Monseñor Jaúregui en el Vaticano, hasta el esqueleto de un famoso médico andino que murió en el exilio cuando la dictadura de Gómez, son expuestos entre cientos de objetos que nos recuerdan muchas de nuestras raíces culturales. Aquí entenderás fácilmente porqué a La Grita la llaman “la Atenas del Táchira”.
Subiendo desde la plaza Bolívar, donde se encuentra la iglesia del Espíritu Santo que es el centro de las procesiones del Santo Cristo, se llega a la plaza Sucre. En esta explanada realizan unas fiestas populares tradicionales hermosísimas, que se llevan a cabo en navidades y año nuevo. En todo el frente de la plaza se encuentra el célebre liceo Monseñor Jaúregui, y en una esquina está la casa donde Simón Bolívar durmió las dos veces que estuvo en la Grita. El balcón colonial de la morada recuerda los tiempos de la independencia, y vale la pena tomarse unas fotos para el recuerdo en el patio adyacente.
El trayecto no se detiene aquí, porque hay muchas cosas que ver en la Grita, y nosotros continuamos disfrutando de cada rincón del pueblo hasta llegar a la plaza Jaúregui, que está poblada de árboles frondosos y cierra un lado con la iglesia de Los Ángeles, que es preciosa.  Las puertas del templo son únicas, porque fueron pintadas por un artista local, con figuras religiosas de colores. El mercado artesanal está a un lado de la plaza.
La Grita es uno de los pueblos andinos más bellos y tradicionales que he visitado y te lo recomiendo ampliamente, para que agarres tus maletas y disfrutes tus próximos días de asueto.
    
        
COMO LLEGAR:
La carretera trasandina desde San Cristóbal a La Grita tiene 90 kilómetros, los cuales debes recorrer muy despacio porque hay muchas curvas. Además, vale la pena disfrutar estos paisajes sin apuros. El tiempo estimado de viaje  es de 2 horas 30 minutos. Las Líneas Unión Vargas y Expresos Jáuregui, ofrecen transporte a La Grita desde el terminal de pasajeros de San Cristóbal.


DONDE ALOJARSE:
La Finca La Huérfana es una posada preciosa, ubicada entre el páramo de El Zumbador y el pueblo de El Cobre.  Sus propietarios, Jenny Martínez y Manuel Tallafero, se ocupan de la atención personalizada de todos sus huéspedes. La posada tiene unas cabañas  comodísimas, con chimeneas para mitigar el frío y darle romanticismo a tu estadía.
Teléfono: (0277) 514.29.66, www.circuitodelaexcelencia.com.
Otra opción es la Posada Los Mirtos, teléfono: (0277) 311.51.62, en la vía a El Cobre. Posee un buen ambiente familiar, es cálida y acogedora, tiene una vista hermosa, nueve habitaciones bien dispuestas, restaurante y jardines abundantes.
DONDE COMER:
Prueba los pasteles La Turca, enfrente a la Iglesia del Espíritu Santo. Son deliciosos porque mezclan el sabor andino, con la preparación especial de una señora libanesa que comenzó el negocio.
         Al caer la tarde debes merendar las quesadillas más ricas de Los Andes, en las panaderías de La Grita que están cerca de la iglesia del Espíritu Santo.  
Comida de la zona con la mejor sazón, encontrarás en el restaurante “El Parador Criollo”, teléfono: (0414) 704.93.95, en la carretera trasandina, sector El Palmar, vía Páramo de Zumbador.
         Otra opción muy sabrosa es el restaurante “El Zumbador”, al lado de la alcabala El Zumbador, también en plena carretera trasandina. Aquí comerás entre la neblina, el frío y el famoso viento que con sus sonidos le dio nombre al lugar.
DONDE COMPRAR:
Artesanía local en el Paseo Artesanal, en la calle 2, frente a la Plaza Jáuregui.
Pintura, cerámica y escultura popular en la casa del artista José Ramón Valero. Teléfono: (0277) 881.18.59
NO OLVIDES:
Llevar ropa abrigada, porque en esos páramos el frío y el viento son serios. Visitar el Santo Cristo de La Grita. Es muy milagroso y lo que pides, se te cumple. El 6 de agosto de 2010 cumplió 400 años, y las celebraciones fueron únicas.

No te pierdas Los Viajes de Montenegro radio, que se transmite de lunes a viernes a las 11:0am por la 100.7fm., la Radio del Ateneo de Caracas.

Ciudad Guayana: Una hermosa sorpresa.




Cuando uno piensa en Ciudad Guayana, enseguida vienen a nuestra mente imágenes de las industrias básicas; de la ciudad industrial, de los grandes trabajos públicos y las enormes compañías que los ejecutan, la represa del Guri y la generación de electricidad para toda Venezuela.
Pero resulta que Ciudad Guayana posee paisajes maravillosos, lugares insospechados, paseos conmovedores que la mayoría de los ejecutivos que viajan a esa pujante ciudad, ni siquiera los notan.
Nuestro último viaje comenzó muy temprano en la mañana, cuando salimos en carro desde Caracas tomando la vía a oriente. Esta carretera es bien agradable, porque ofrece paisajes muy diferentes en su trayecto y nos permite conocer la Venezuela profunda. A lo largo de los estados Miranda, Anzoátegui y Bolívar, podemos disfrutar de toda una muestra de paisajes, costumbres, comidas, climas, música y personas tan variados que te hacen apreciar aún más a nuestro bello país.
Hacia las seis de la tarde ya habíamos recorrido los 720 kilómetros de la travesía y entrábamos en Ciudad Guayana, asombrados por el empuje y la vida que irradian sus avenidas, perfectamente alineadas y bien rodeadas de parques y ríos. Nos alojamos en la  posada Tore, de Miriam y Salvatore Gravante, y luego de un baño revitalizador para mitigar el cansancio del viaje, nos dispusimos a cenar en el restaurante de la posada, y así degustar una deliciosa pasta con tomates secos hechos en casa.
Al día siguiente nos fuimos al lobby del hotel Intercontinental Guayana, donde nos anotamos en un paseo por el majestuoso río Caroní hasta llegar al soberbio Orinoco, muy bien organizado por la gente de Piraña Tours. La confluencia de los dos ríos es interesantísima, porque se nota de una manera clara la diferencia de colores y temperaturas que traen los dos ríos, en esa fina línea de agua que separa las corrientes. Al regreso la lancha se acercó al salto La Llovizna, y observamos el Parque Cachamay desde el río.


Después de esta emocionante experiencia, nos propusimos visitar el Eco-Museo del Caroní. Este es un fabuloso museo de Edelca, que está situado al lado de la represa de Macagua, en plena ciudad. Vale la pena mil veces una visita a este museo, para que sorprenderse con la arquitectura y la grandeza de nuestras empresas básicas.
Luego de un frugal almuerzo y de la inevitable siesta, que acompañamos con una breve lectura de la biografía de “Lorenzo, El Magnífico”, escrita por el francés Marcel Brión, visitamos el Parque Cachamay y admiramos por horas las cataratas del otro lado del río que son impresionantes. El parque está muy bien mantenido y sólo las tenazas del tiempo lograron sacarnos de este paraíso, para poder seguir visitando la ciudad antes de que anocheciera. Acto seguido nos dirigimos al Parque La Llovizna, que también nos sorprendió por el esmero con el cual mantienen sus instalaciones. Este parque es uno de los mejores que he visitado últimamente.
El día siguiente lo dedicamos a conocer la represa del Guri, en una visita guiada gratuita muy buena que organiza la gente de Edelca. Salimos fascinados por la majestuosidad de la represa y por las dimensiones de la enorme construcción, que venezolanos talentosos legaron para el bienestar y orgullo de todos. En la tarde vistamos los castillos de Guayana, comenzando por el Castillo de San Francisco de Asís, construido en el siglo XVI. Seguimos a la Misión de la Purísima Concepción del Caroní, fundada por los monjes capuchinos catalanes en 1686 y abandonada en 1817. Ésta posee una arquitectura rectangular  y una torre de campanario fuera de la fachada. Finalizamos nuestro periplo en el Castillo de San Diego, que fue edificado en 1747 para vigilar también el paso de los piratas y filibusteros de esa época.
Realmente la experiencia de visitar Ciudad Guayana es fascinante, así que prepara tus maletas y acércate a este bello rincón de Venezuela apenas puedas.

COMO LLEGAR:
Por vía terrestre son 720 kilómetros y aproximadamente nueve horas de viaje por unas carreteras que en su mayoría están muy mal mantenidas, pero que ofrecen paisajes bien interesantes. También puede viajar en avión, ya que la mayoría de líneas nacionales sirven la ruta a Ciudad Guayana.
Aeropostal, teléfono: 0-800-284.66.37, www.aeropostal.com
Aserca Airlines, teléfono: 0-800-648.83.56, www.asercaairlines.com
Rutaca, teléfono: 0-800-788.22.21, www.rutaca.com.ve.

DONDE ALOJARSE:

El hotel de gran confort es el Best Western Mara Inn, que con sus 80 habitaciones sorprende a todos los viajeros por su servicio y por lo bien concebido que está. Situado frente al aeropuerto, en un centro comercial pequeño pero con personalidad, este hotel representa la mejor sorpresa de Ciudad Guayana.
Hotel Best Western Mara Inn
Calle Neverí, Zona Industrial Unare, Ciudad Guayana, estado Bolívar.
Teléfono: (0286)953.01.11

El alojamiento agradable de Ciudad Guayana es la Posada Tore, porque se sentirá en casa y porque el servicio es honesto a precios honestos. Miriam y Salvatore Gravante estarán encantados de recibirle con su familia.
Residencias Tore
Calle San Cristóbal, campo de Ferrominera, Ciudad Guayana, estado Bolívar
Teléfono: (0286)923.06.79

DONDE RESERVAR:
En su agencia de viajes de confianza, o directamente en la línea aérea y los hoteles de tu preferencia.

DONDE COMER:

El Zoo Café es delicioso, muy buen ambiente joven y suave.

Torre Loreto II, local N2-12, avenida Las Américas.

Miércoles a sábados a partir de las 7:00pm. Teléfono: (0414)819.55.55

Comida tex-mex en la agradable terraza de Crash Bar & Grill.

Avenida Paseo Caroní, centro comercial Caroní Plaza, PB local 18.

Teléfono: (0286)961.99.52  

NO OLVIDES:

Llevar ropa fresca, protector solar y beber mucha agua. Tomar el paseo por el Caroní que organiza Piraña Tours, teléfono: (0286) 923.39.50, www.piranatours.com, para que sientas de cerca la potencia de nuestros ríos. Visitar la represa del Guri.



















VALIJA VIAJERA:

La última vez que estuve en París fui a cenar a La Petite Court, cambiaron de gestión y he comido deliciosamente, como pocas veces. El nuevo dueño es Emmanuel Gomez, discípulo de Gilles Epié, y el folletito dice que impuso su estilo conservando las mejores creaciones de su predecesor. Construyó un "jardin d'hiver" con terraza todo el año. Menús a 24 € al mediodía y a 36 € la noche. Almuerzo de domingo a viernes y cena todas las noches. Comimos un Cuissot de lapin en croûte de noix que se mueren, le filet de dorade exquisito. Como  postre pedimos Baba au rhum que estaba especial, una Collection de sorbets cubiertos con una especie de galleta finísima con granitos de crocantes  buenísimos, pero nada como el Croquignole de fraises Gariguette, eso si que fue espectacular! En mi vida me he comido un postre de fresas tan divino. Es caro, entradas entre 9 y 10 €, platos entre 19 y 30 € y postres entre 9 y 10 euros también. Se los recomiendo porque el sitio es lindo, sobre todo la terraza, y la comida viene con una presentación tan espectacular como el nivel de la cocina.
La Petite Court
8 rue Mabillon, Paris 75008, Francia
Teléfono: 33.1.41 


SAVOIR:

¿Sabía usted que existe una placa en el sitio exacto donde mataron al rey Enrique IV? Si, en el número 8 de la rue de La Ferronerie de París, muy cerca de Les Halles y debajo de las arcadas que conducen a la fuente de los inocentes, se encuentra la placa que recuerda el asesinato ocurrido el 14 de Mayo de 1610. Aquí Ravaillac apuñaló sorpresivamente al primer esposo de la reina Margot; Enrique de Navarra,  uno de los más notorios y polémicos reyes de Francia.